La unión hace la fuerza: La academia y las empresas locales
En Tantita Tinta nos encanta echarle un ojo a lo que pasa cerquita de nosotros, sobre todo cuando la tecnología y el talento local se unen para hacer magia. Un reciente estudio publicado por la Emergentes – Revista Científica puso la lupa sobre un proyecto muy interesante que se armó en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), donde los chavos de la carrera de Administración se metieron de lleno a echarle la mano a los negocios de la región.
Para nadie es un secreto que una de las broncas más grandes de estudiar administración es conectar la teoría de los libros con la realidad de las calles. Salir a la chamba diaria y enfrentarse a los problemas reales de una tiendita, un taller o cualquier micro, pequeña y mediana empresa (MIPyME) no es enchilar otra tortilla. Por eso, este proyecto integrador decidió usar una herramienta que está en boca de todos: la inteligencia artificial.
¿Cómo le hicieron los estudiantes?
El ejercicio juntó a 22 alumnos que cursaban el cuarto semestre. Su misión no era menor: tenían que entrar a diagnosticar los dolores de cabeza de 11 empresas locales. Para no ir a ciegas, el profesor a cargo preparó cuadernos de trabajo digitales utilizando herramientas avanzadas de IA, específicamente cuadernos de notas inteligentes basados en la tecnología de NotebookLM.
Durante el proceso, que se armó en un curso intersemestral, los chavos aplicaron cuestionarios y evaluaron aspectos clave de los negocios. Y los resultados, al menos en el papel, mostraron un salto interesante. Las respuestas correctas en las evaluaciones pasaron del 85.1% al 95.9%, mientras que la seguridad en sus propias habilidades —lo que los expertos llaman autoeficacia— brinó del 52.3% al 88.1%, destacando especialmente en temas de finanzas.
La realidad de usar IA en la chamba diaria
Pero como en todo buen proyecto, no todo fue color de rosa. El estudio señala que el reto más pesado para los estudiantes fue algo fundamental: definir cuál era el verdadero problema central de la empresa. Dicho de otro modo, una cosa es tener los datos y otra muy distinta entender qué es lo que realmente le duele al negocio.
Además, un dato curioso que arroja la investigación es que la inteligencia artificial se usó principalmente para redactar y dar forma a los textos, lo que nos recuerda que estas herramientas son excelentes asistentes, pero el pensamiento crítico sigue dependiendo enteramente de nosotros. Los autores del estudio sugieren que en el futuro se debe enseñar de manera más directa cómo formular los problemas y cómo verificar los análisis generados por la máquina.
¿Por qué nos importa esto a los que vivimos aquí?
Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de iniciativas demuestran que el talento en Nayarit tiene con qué competir. Cuando las universidades bajan la tecnología a ras de suelo y ayudan a los negocios de la esquina, todos ganamos. No se trata de que las computadoras vengan a resolvernos la vida de la noche a la mañana, sino de entender cómo podemos usar la tecnología para echarle montón a los problemas económicos y salir adelante.
Fuente: Emergentes – Revista Científica