Un golpe de autoridad al otro lado del mundo
Si te despertaste tarde el pasado sábado y te perdiste el juego, no te preocupes: en Tantita Tinta te traemos el resumen de lo que fue una jornada inolvidable para el futbol mexicano. La Selección Nacional Femenil consiguió una victoria que sabe a gloria, venciendo a Australia en su propio territorio. Y sí, fue un amistoso, pero cuando le ganas a una potencia mundial, el marcador se siente como un campeonato.
El gol que nos hizo saltar de la cama
El reloj marcaba los últimos suspiros del encuentro cuando la magia sucedió. La jugada fue de pizarrón: una recuperación providencial de Charlyn Corral, un pase filtrado con precisión quirúrgica de Alice Soto y, para cerrar con broche de oro, la definición magistral de Diana Ordóñez. Fue el 1-0 definitivo que silenció a la afición local y nos regaló un domingo de fiesta.
Para quienes no pudieron ver el partido en vivo a las 3:00 de la mañana, les contamos que no fue obra de la casualidad. El equipo mostró una cara ofensiva y, sobre todo, una disciplina táctica que nos hace ilusionarnos con lo que viene.
¿Por qué esta victoria es tan especial?
En Tantita Tinta analizamos los datos, y es que ganarles a las ‘Matildas’ no es cosa de todos los días. Australia no es cualquier equipo; para muestra, basta recordar que en el Mundial Femenil de 2023 se colaron hasta las semifinales. Son un equipo físico, rápido y con una estructura que pone a temblar a cualquiera.
Tuvieron que pasar 22 años para que México volviera a vencerlas. La última vez que lo logramos fue en 2004, en el Estadio Jalisco, con un doblete de la legendaria Maribel Domínguez antes de que el equipo partiera hacia los Juegos Olímpicos de Atenas. Es decir, toda una generación de futbolistas ha crecido esperando este momento.
Lo que sigue: el camino al Mundial 2027
No hay tiempo para dormirnos en nuestros laureles. Si bien esta victoria sube los ánimos, el objetivo real está puesto en noviembre. El equipo de México tiene una cita con el destino ante Haití: un partido decisivo que otorga el boleto directo al Mundial 2027, a celebrarse en Brasil, y que además marca el inicio del camino hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Aunque los premios en este tipo de torneos varían, si consideramos que un boleto a una Copa Mundial puede generar ingresos federativos y de patrocinio que superan los millones de pesos, la importancia de este proceso es vital. La inversión en el futbol femenil mexicano empieza a dar frutos tangibles, y el trabajo de las jugadoras en la cancha es la mejor respuesta para quienes dudaban de su crecimiento.
El camino es largo y la competencia es brava, pero si algo nos dejó claro este triunfo contra Australia, es que las nuestras tienen el carácter necesario para enfrentar a cualquier rival, sin importar qué tan grande sea su escudo.
Fuente: Sopitas Deporte