Un paso gigante para el cine mexicano
Si hay alguien que sabe cómo mover los cimientos de la cultura y ganarse su lugar en la historia, ese es Alejandro González Iñárritu. El director, reconocido mundialmente por joyas como Birdman y El renacido, acaba de protagonizar un momento que marca un antes y un después en nuestro país: se convirtió en el primer cineasta en ser admitido en El Colegio Nacional. Y sí, es un evento que en Tantita Tinta no podíamos dejar pasar por alto.
Para dimensionar el peso de esta noticia, hay que remontarse a 1943. En ese año, por decreto presidencial, se fundó este organismo que funciona como el “Olimpo” intelectual de México. Imagina un club exclusivo donde, desde hace ocho décadas, solo tenían voz los grandes pilares de las artes y las ciencias: pensadores de la talla de Alfonso Reyes, el filósofo José Vasconcelos y los maestros del pincel, Diego Rivera y José Clemente Orozco. Hasta hoy, el cine simplemente no era visto como una disciplina con el “peso académico” suficiente para sentarse en esa mesa.
No es el hombre, es el oficio
La admisión de Iñárritu no es solo un reconocimiento a su palmarés de cuatro premios Oscar; es una declaración de principios. Como bien señaló el escritor Juan Villoro durante la ceremonia: “En su nombre no ingresa una persona, sino un oficio”. Esta frase resume el sentir de muchos que hemos visto cómo el cine mexicano pasó de ser una forma de entretenimiento a convertirse en nuestra carta de presentación más potente frente al mundo.
Felipe Leal, actual presidente de El Colegio Nacional, fue claro al dar la bienvenida: se trata de una “tarea pendiente” con una disciplina que ha sido fundamental para explicar nuestra cultura, nuestra identidad y nuestra forma de ver la vida. Iñárritu, visiblemente conmovido, aceptó la distinción reivindicando la tradición visual que corre por las venas de nuestras raíces mesoamericanas. Para él, México es, y siempre ha sido, una potencia visual.
¿Qué sigue para el director?
Mientras celebramos este hito, la maquinaria de Iñárritu no se detiene. El director ya tiene la mirada puesta en su próximo proyecto: Digger. Esta ambiciosa “dramedia” promete darnos mucho de qué hablar, contando con un reparto de lujo que incluye a Tom Cruise, Sandra Hüller, John Goodman y Riz Ahmed.
La cinta, que llegará a las salas de cine el próximo 2 de octubre, nos pondrá en la piel del hombre más poderoso del mundo, quien lucha contrarreloj para demostrar su valor como salvador de la humanidad frente al desastre que él mismo provocó. Si consideramos que los presupuestos de estas producciones de Hollywood suelen rondar los cientos de millones de dólares —hablemos de cifras que superan fácilmente los 2,000 millones de pesos mexicanos—, estamos ante uno de los estrenos más esperados del año.
En Tantita Tinta creemos que este ingreso de Iñárritu al Colegio Nacional no es solo una medalla más en su saco, sino un recordatorio de que el cine es, ante todo, un ejercicio profundo de reflexión humana. Es hora de dejar de ver a las cámaras como simples herramientas y empezar a valorarlas como las plumas de nuestra era moderna.
Fuente: Espinof