A dos décadas de su estreno, el director revive la polémica sobre la carga homoerótica de su épica cinta
El tiempo pasa volando y ya nos estamos preparando para celebrar los primeros 20 años de 300, aquella película de acción y testosterona al por mayor con la que Zack Snyder se consagró en las grandes ligas de Hollywood a mediados de los años 2000. Para nosotros en Tantita Tinta, la producción basada en la novela gráfica de Frank Miller sigue siendo un parteaguas visual, pero lo que pocos sabían —o querían admitir— son las tremendas declaraciones que el director acaba de dar sobre el verdadero impacto de su obra.
En una reciente charla con la prensa, el cineasta recordó el tremendo revuelo que se armó en su estreno mundial durante el Festival de Cine de Berlín. Mientras unos la tachaban de finta fascista y un desastre total, otros le lanzaban preguntas dignas de debate nacional. Sin embargo, Snyder respondió fiel a su estilo desenfadado, soltando una frase que ya le está dando la vuelta al internet: “Hice la película más gay que jamás se ha hecho”.
¿De la heterosexualidad al orgullo espartano?
El debate no es nuevo. Desde su lanzamiento en salas de cine, la estética hipermusculada de los guerreros espartanos —quienes prácticamente andaban en paños menores mientras defendían las Termópilas— desató todo tipo de lecturas sobre la hermandad masculina y el homoerotismo. Lejos de esquivar el tema, el equipo de Tantita Tinta nota cómo Snyder abraza esta lectura con singular alegría.
“Siempre digo: mira, hay pocas películas con las que la gente entra siendo heterosexual y sale siendo gay, y 300 es una de ellas”, soltó el director sin tapujos, recordando cómo en aquella rueda de prensa alemana le cuestionaron si era partidario de la diversidad o de grupos conservadores, a lo que él contestó entre risas que apoyaba a la comunidad pero que, ante todo, su filme era pura fiesta visual masculina.
El legado de una batalla épica
Con un presupuesto que en su momento rondó los 65 millones de dólares (unos 1,300 millones de pesos mexicanos al cambio actual), la cinta dirigida por Zack Snyder recaudó una verdadera fortuna a nivel global, superando los 450 millones de dólares (aproximadamente 9,000 millones de pesos mexicanos). La historia del rey Leónidas (interpretado magistralmente por Gerard Butler) y sus 300 valientes no solo redefinió el uso de las pantallas verdes y la cámara lenta en el cine de acción, sino que dejó una huella imborrable en la cultura pop.
Mientras tanto, Snyder sigue en el ojo del huracán con sus futuros proyectos, demostrando que, para bien o para mal, el buen Zack sabe exactamente cómo encender las redes sociales y poner a todo el mundo a debatir sobre la masculinidad, el arte y, por supuesto, abdominales de acero.
Fuente: VidaExtra