¿La maldición de los videojuegos ataca de nuevo?
Durante mucho tiempo, las adaptaciones de videojuegos fueron el dolor de cabeza de Hollywood. Parecía que, por decreto, toda película basada en una consola estaba destinada a fracasar en taquilla y a decepcionar a los fans más leales. Sin embargo, los tiempos han cambiado: hoy sabemos que si le metes presupuesto, talento y, sobre todo, mucho cariño a la producción, los resultados pueden ser joyas que arrasan, tal como vimos con The Last of Us.
Pero no todo es miel sobre hojuelas. En Tantita Tinta hemos notado que la fiebre por adaptar videojuegos ha traído consigo un ritmo frenético, y a veces, hasta descuidado. El último drama llega de la mano de Helldivers, el shooter que la rompió mundialmente con más de 20 millones de unidades vendidas y unos 14 mil millones de pesos mexicanos (unos 700 millones de dólares) en beneficios. Sony, queriendo asegurar un éxito masivo, puso manos a la obra con Justin Lin —el cerebro detrás de cinco entregas de Fast & Furious— en la silla de director y al mismísimo Jason Momoa como el rostro principal. O al menos, eso creíamos.
Un cambio de planes inesperado
La noticia cayó como balde de agua fría: Momoa decidió bajarse del barco. Aunque las razones exactas son un misterio, el actor ya tiene la agenda a reventar con proyectos de alto calibre como Supergirl, Street Fighter, Dune 3, la secuela de Minecraft y los rumores sobre su interpretación como Lobo en el nuevo universo de DC. En resumen: al actor no le falta la chamba y dejar Helldivers no le hará ni cosquillas a su cuenta de banco.
Sin embargo, para Sony, esto es un verdadero lío. En Tantita Tinta analizamos que, cuando un proyecto de esta magnitud pierde a su protagonista principal antes de arrancar, el riesgo de convertirse en una «cinta maldita» es real. La productora ya está moviendo cielo, mar y tierra para encontrar un reemplazo que pueda entrar al rodaje este mismo año, manteniendo el objetivo de estrenar el 10 de noviembre de 2027.
¿Qué significa esto para los fans?
La pregunta que nos hacemos es: ¿podrán mantener el impulso? La industria del cine ya no perdona. Si la producción no logra encontrar a alguien con el carisma y la presencia física necesaria para encarnar a un Helldiver de alto nivel, la película podría perder ese efecto de blockbuster que todos esperábamos. La vara está alta, y después del tropezón que significó Borderlands, la presión sobre Sony es máxima.
Para nosotros en Tantita Tinta, la clave estará en ver si la elección del nuevo protagonista logra recuperar la confianza de la comunidad gamer. El cine y los videojuegos ahora caminan de la mano, pero un paso en falso puede costar millones. Estaremos al pendiente de cualquier actualización sobre quién tomará el arma y el traje espacial que dejó libre Momoa.
Fuente: Espinof