Guerra en Medio Oriente: ¿Cómo nos afecta el conflicto en el bolsillo a los mexicanos y latinoamericanos?

La sombra del conflicto llega a nuestra economía

Si últimamente has sentido que el dinero rinde un poco menos o has escuchado a los expertos hablar sobre la volatilidad de los mercados, no es casualidad. El regreso de las hostilidades en Medio Oriente ha encendido las alarmas globales y, aunque estemos del otro lado del mundo, en Tantita Tinta sabemos que las ondas expansivas de este conflicto no respetan fronteras. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) acaba de soltar un informe que nos pone los pelos de punta: hay siete canales por los cuales esta guerra amenaza con pegarle duro a nuestra economía regional.

La gran paradoja es que, si bien la región no es un actor principal en el Golfo Pérsico, los efectos no son parejos. Estamos ante un escenario donde, mientras algunos países se frotan las manos por vender petróleo más caro, la gran mayoría de nosotros —incluyendo a México— nos quedamos atrapados en medio del fuego cruzado de los precios.

El baile de los precios del crudo: ¿Quién gana y quién pierde?

Todo se reduce, en gran parte, a qué tanto cuesta el barril de Brent. La CEPAL proyecta escenarios que van desde los 86 dólares (unos 1,550 pesos) hasta los 115 dólares (cerca de 2,070 pesos) por barril. Si el precio se dispara, el panorama para países como los de Centroamérica y el Caribe se torna muy oscuro, con caídas en su PIB que podrían llegar hasta el 2.4% en el peor de los casos.

¿Y México? Aquí está el truco: aunque somos un país exportador de petróleo, también importamos una cantidad enorme de gasolina y diésel refinados. El resultado neto es que, ante un choque energético, nuestra posición es, siendo honestos, un tanto precaria. No somos los más afectados, pero tampoco salimos invictos.

Inflación y el drama de los alimentos

Aquí es donde la cosa se pone personal. El aumento en los energéticos no solo se queda en el precio de la gasolina; se filtra en el transporte, la logística y, finalmente, en lo que pagamos en el súper. La CEPAL advierte que, en el escenario más severo, la inflación podría dispararse hasta 4 puntos porcentuales en México.

  • Transporte más caro: Mover mercancías será más costoso, lo que infla los precios de todo lo que consumes.
  • Fertilizantes: La mayoría de Latinoamérica importa sus insumos agrícolas. Si el precio sube, tus frutas y verduras también lo harán.
  • Inseguridad alimentaria: Esto golpea más fuerte a quienes menos tienen, haciendo que la canasta básica sea un lujo cada vez más difícil de alcanzar.

¿Qué pasará con tu dinero y las tasas de interés?

Los bancos centrales están en una encrucijada. Con la inflación acechando, bajar las tasas de interés se ha vuelto una misión casi imposible. Si los precios siguen subiendo, la política monetaria se mantendrá restrictiva, lo que significa que pedir un préstamo o usar tu tarjeta de crédito seguirá siendo caro por más tiempo del que esperábamos.

En Tantita Tinta te lo decimos claro: el impacto final dependerá de cuánto duren estas hostilidades y qué tan rápido logren los gobiernos amortiguar el golpe. Por ahora, nos toca estar pendientes de la volatilidad del dólar y de cómo cada decisión en el otro lado del mundo se traduce en los precios de nuestra propia chamba y vida diaria.

Fuente: Bloomberg Cripto


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