Guatemala Fashion Week ‘Origen’: Cuando la tradición se vuelve la tendencia más cool del momento

El renacimiento de la moda con alma y raíz

En Tantita Tinta siempre hemos dicho que la moda es mucho más que solo ropa que te pones para salir a la calle; es una forma de contar quiénes somos y de dónde venimos. Y justo eso fue lo que se vivió el pasado 22 de mayo durante el Guatemala Fashion Week: Origen. Esta edición no fue una pasarela más; fue un recordatorio contundente de que, en nuestro continente, la verdadera vanguardia se gesta con las manos y se diseña con el corazón.

De la tierra a la pasarela: la esencia de ‘Origen’

Como su nombre lo indica, el evento buscó volver a lo básico, a lo que nos da identidad. La jornada arrancó en la icónica Antigua Guatemala con la presentación de Guate a Mano, un proyecto impulsado por la fundación del Banco Industrial que le está dando un empujón increíble a los artesanos de departamentos como Tactic, San Juan Cotzal y Petén. Su colección, Ecos de la Tierra, no se limitó a prendas de vestir; nos voló la cabeza con objetos de diseño para el hogar que transforman cualquier rincón en una pieza de arte, demostrando que la artesanía puede ser tan comercial como cualquier marca de lujo internacional.

Diseño con historia: Isabella Springmuhl y Luna del Pinal

Uno de los momentos más emotivos fue la celebración de los diez años de trayectoria de Isabella Springmuhl. Con su colección Threadvolution, la diseñadora nos demostró que los huipiles y los cortes tradicionales no tienen por qué verse antiguos; al contrario, tienen una carga contemporánea que, al combinarse con su historia personal, resulta fascinante. Para nosotros en Tantita Tinta, ver cómo la moda se convierte en un vehículo de empoderamiento es algo que siempre aplaudiremos.

Por otro lado, Luna del Pinal nos dejó claro que la ropa es un acto de memoria. En su pop-up store en Galería EXTRA, vimos cómo los textiles tradicionales se convierten en piezas modernas, como sus bodysuits y corsés que, además de ser una chulada, tienen una tecnología de tejido que te da elasticidad sin perder la forma. ¡Por fin, comodidad y estilo en una sola prenda!

Trama Mexa y la magia del bordado

La noche cerró con broche de oro con nombres como Lydia Lavin, Estilo Quetzal y la concept store Vessel Atelier. La colección Trama Mexa de Vessel nos encantó por cómo mezclaron flecos y calzado trenzado con siluetas que cualquier citadino querría usar hoy mismo. Además, la colaboración de Lydia Lavin con maestras artesanas de Chiapas, Oaxaca y Guerrero para su colección México Nocturno nos recordó que, aunque las fronteras existan, el arte textil latinoamericano habla un mismo idioma de color y sofisticación.

Por su parte, Mercado Vivo de Estilo Quetzal fue un viaje sensorial. Inspirados por los colores de los mercados locales, usaron técnicas que van desde el macramé de Sacatepéquez hasta la mostacilla del Lago de Atitlán. Es increíble ver cómo las técnicas ancestrales se alían con la serigrafía y el sublimado para crear moda que es, a la vez, presente y pasado.

En definitiva, este evento nos confirmó que el futuro de la moda no está en la sobreproducción ni en lo genérico, sino en el origen. En lo hecho a mano, en lo local y en lo que tiene una historia detrás. Porque, aceptémoslo, ¿a quién no le gusta vestir una prenda que, además de verse bien, tiene alma?

Fuente: Vogue

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