Una noche que se queda grabada en el ADN tapatío
Si alguien tenía duda de que Guadalajara es la capital del folclor y la pasión futbolera, la noche de este 18 de junio de 2026 dejó cualquier cuestionamiento en el olvido. En Tantita Tinta estuvimos al pendiente de todo lo que ocurrió en la Perla Tapatía, donde la Selección Mexicana se enfrentó a Corea del Sur en un duelo que, más que un partido, se sintió como una fiesta patronal de proporciones mundiales.
El marcador final de 1-0 a favor del equipo tricolor no fue solo un dato estadístico; fue el combustible que necesitaba la ciudad para explotar. Con un ambiente que mezcló el sonido del mariachi con la emoción del balompié, Guadalajara vivió por primera vez en la historia un partido de Copa del Mundo con México como protagonista absoluto en su territorio.
De las vallas derribadas a la gloria en La Minerva
El termómetro de la pasión subió tanto que, antes del silbatazo inicial, la desesperación por no perderse ni un segundo del encuentro provocó que decenas de aficionados derribaran vallas en el Fan Fest. Las autoridades reportaron cifras impresionantes: más de 61 mil personas se repartieron entre el Centro Histórico y las zonas de transmisión oficial. Ante el lleno total, la policía tuvo que intervenir y pedir a la gente que buscara otras alternativas en Zapopan o el Auditorio Benito Juárez.
Pero el drama no terminó ahí. Una vez que el árbitro marcó el final, el éxodo fue masivo. Cerca de 50 mil almas tomaron las calles para dirigirse al punto de reunión oficial: la Glorieta La Minerva. Allí, con unos 30 mil asistentes coreando al unísono, la ciudad se transformó en una pista de baile gigante al ritmo de “Payaso de Rodeo” y “No Rompas mi Corazón”. Incluso, el inconfundible “El Rey” de Vicente Fernández retumbó en las salidas del estadio, recordándonos que, en Guadalajara, perder no es opción cuando de celebrar se trata.
Movilidad y retos de una jornada histórica
No todo fue miel sobre hojuelas. El sistema de transporte tuvo que ponerse las pilas; el Tren Ligero cerró temporalmente estaciones como Guadalajara Centro y Plaza Universidad por saturación, obligando a los usuarios a usar rutas alternas. Si pensabas moverte por ahí, ya sabías que el operativo “Última Milla” y los cierres viales eran la regla del día. Por apenas 11 pesos, los trasnochados lograron volver a casa tras una celebración que se alargó hasta la madrugada.
En Tantita Tinta no podemos dejar pasar el curioso detalle del Récord Guinness logrado: ¡un guacamole de 12,646 kilogramos! Sin duda, el aderezo perfecto para una jornada donde la hermandad México-Corea se hizo presente, incluso con un bailable masivo de Gangnam Style en medio tiempo.
El saldo de la fiesta
Aunque hubo reportes de desorden y una mujer lesionada en el primer cuadro por el lanzamiento de objetos, la alcaldesa Verónica Delgadillo destacó que, dentro de lo que cabe en una multitud de tal magnitud, las incidencias se mantuvieron controladas. Con la Guardia Nacional vigilando el perímetro y el ánimo a tope, quedó claro que la Perla Tapatía sabe cómo recibir al mundo.
¿Tú estuviste ahí? ¿Cómo viviste el gol del triunfo? Cuéntanos en los comentarios porque, para nosotros en Tantita Tinta, la verdadera noticia no es solo el 1-0, sino la forma en que los mexicanos convertimos cada rincón en nuestra propia casa.
Fuente: Milenio