La supermodelo conquista la pasarela con una joya de la Alta Costura
El mundo de la moda volvió a suspirar y en Tantita Tinta no podíamos dejar pasar el momento. Gigi Hadid no ha llegado a la cima de la industria únicamente por la genética impecable heredada de su madre, la legendaria Yolanda Foster. Lo que de verdad la ha coronado como la supermodelo favorita de la Generación Z es esa personalidad arrolladora que plasma en cada prenda que decide portar. Por eso, su presencia en el evento fashionista más esperado del año, el Vogue World Milano 2026, era más obligatoria que ir por unos tacos saliendo de la chamba.
Para esta gran noche, la icónica modelo nos regaló una cátedra de estilo al desfilar con dos atuendos que nos dejaron con la boca abierta: una obra de arte firmada por Alessandro Michele para la Alta Costura de Valentino con tintes medievales, y un impecable conjunto totalmente blanco de Bottega Veneta.
El vestido patchwork que desafió al tiempo y al espacio
Hablemos de la joya de la corona. El vestido que Gigi lució pertenece a la colección Primavera-Verano de 2025 de Valentino, la esperadísima propuesta debut de Alessandro Michele bajo esta casa de modas. Como bien explicó el propio diseñador en su momento, cada prenda de esta colección es una locura de mundos interconectados, una mezcla visual que te transporta de inmediato.
Para hacer realidad esta maravilla, las costureras y artesanos invirtieron nada menos que 1,680 horas de trabajo artesanal. Se trata de una reinterpretación posmoderna de la técnica de patchwork, elaborada meticulosamente a partir de colchas venecianas recicladas sobre una base de color marfil que, sin duda, nos remonta a las páginas más psicodélicas de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll.
Detalles que enamoran y un toque muy teatral
- Mangas abullonadas y faldón de impacto: Una estructura amplia y dramática que acaparó todas las miradas de los fotógrafos.
- Toques románticos: Un cuello y unos puños de organza en tono marfil, voluminosos y con un fruncido perfecto que añadía una vibra de realeza moderna.
- Accesorios de infarto: El look se redondeó con calzado exclusivo de Valentino y unos aretes de la firma Damiani que brillaban a metros de distancia.
Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de piezas demuestran que la moda es mucho más que ropa: es historia viva, arte textil y una apuesta fuerte por la sustentabilidad a través del reciclaje de materiales con alma. Si andar por la calle con estilo ya es todo un reto, imaginemos lo que es portar una pieza que tardó meses en confeccionarse.
Fuente: Vogue