La tensión escala: México exige respuestas claras en un caso lleno de sombras
Desde que el nombre de Ismael “El Mayo” Zambada comenzó a resonar en las noticias tras su detención el pasado 25 de julio de 2024, el caso no ha dejado de generar ruido. En Tantita Tinta nos hemos dado a la tarea de seguirle la pista a esta trama que parece de película de espías, pero que tiene consecuencias muy reales y serias para la relación diplomática entre México y Estados Unidos.
La situación ha llegado a un punto de quiebre. Ernestina Godoy Ramos, al frente de la Fiscalía General de la República (FGR), ha lanzado una acusación directa y contundente: el FBI no solo ha sido poco cooperativo, sino que ha entregado información “falsa e imprecisa” sobre la captura del cofundador del Cártel de Sinaloa.
El muro de silencio: ¿Por qué no dejan entrar a la FGR?
Imagínate intentar esclarecer un caso de dimensiones internacionales y que te cierren la puerta en las narices. Pues eso es, básicamente, lo que la FGR reporta. Durante las diligencias realizadas en agosto de 2024 para investigar el presunto secuestro de Zambada, los agentes mexicanos tuvieron el paso prohibido. Ni acceso a la escena, ni oportunidad de tomar fotografías, ni información clave sobre el avión o el piloto involucrado.
“Es de destacarse que en las constancias se advierte que las autoridades norteamericanas en distintas ocasiones han dado datos falsos o imprecisos de identificación de ese avión”, señaló Godoy. Para nosotros, en Tantita Tinta, este nivel de opacidad no solo es frustrante, sino que enciende focos rojos sobre la cooperación bilateral.
Siete investigaciones: Un rompecabezas de alta complejidad
El caso no es un evento aislado; es una telaraña de hechos que ha derivado en siete carpetas de investigación abiertas por la FGR. El esfuerzo ha sido monumental, involucrando a decenas de expertos. Aquí te presentamos un resumen de los frentes abiertos:
- El homicidio de Héctor Melesio Cuén.
- El presunto secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada.
- La desaparición de sus dos escoltas.
- Delitos contra la procuración de justicia (alteración de la escena).
- Negligencias ministeriales del fuero común.
Para desmenuzar esto, la Fiscalía ha realizado más de 150 entrevistas, 1,288 informes y 124 dictámenes periciales. Es una chamba titánica que busca poner orden en un caso donde la información ha fluido a cuentagotas y, según las autoridades mexicanas, a veces con tintes de engaño.
El giro en el discurso diplomático
¿Recuerdas cuando el entonces embajador Ken Salazar aseguró que Estados Unidos no tuvo nada que ver y que fue una operación entre grupos criminales? Bueno, la realidad terminó siendo otra. El reconocimiento posterior de que se trató de una operación ejecutada por la agencia estadounidense para capturar a un mexicano en suelo nacional ha dejado un sabor amargo.
Para la FGR, esto implica tres problemas graves: la violación del derecho internacional, la existencia de pactos al margen de la ley y una falta grave a la buena fe que debe regir entre aliados. México ha enviado 11 requerimientos de información, de los cuales solo seis han tenido respuesta. A pesar de los 16 oficios recordatorios enviados desde agosto, el Departamento de Justicia de EU sigue guardando silencio sobre los puntos clave.
El camino por delante es largo y, a decir verdad, el drama parece lejos de terminar. En Tantita Tinta seguiremos atentos a cada movimiento de este tablero ajedrecístico. ¿Logrará México obtener la información necesaria para cerrar estas siete investigaciones? Solo el tiempo (y la voluntad política) lo dirá.
Fuente: El Universal