Un adiós que nos deja helados
El mundo del cine y la televisión se ha teñido de luto. Esta semana, la noticia del fallecimiento de Tim Curry a los 80 años sacudió las redes sociales y los corazones de quienes crecimos con sus icónicas actuaciones. El actor, recordado por ser el rostro —y la sonrisa aterradora— del payaso Pennywise en la miniserie original de IT, y por su magistral papel como el Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show, partió de este mundo en su residencia de Los Ángeles, dejando un legado artístico que, para nosotros en Tantita Tinta, es sencillamente imborrable.
La última estampa de una leyenda
¿Qué fue lo último que supimos del actor en redes? Resulta que, fiel a su estilo, su actividad digital estaba enfocada en conectar con sus fans. Su última publicación en Instagram fue una invitación a la nostalgia y un gesto de agradecimiento: promocionaba sus memorias, tituladas Vagabond: A Memoir. Con un toque de buena onda, su equipo anunciaba un descuento especial, permitiendo que sus seguidores en Estados Unidos adquirieran el libro a mitad de precio (aproximadamente 250 a 300 pesos mexicanos, dependiendo del tipo de cambio y la edición).
No fue su única huella reciente. Horas antes de confirmarse su deceso, su página oficial en Facebook recordaba con una fotografía en blanco y negro su paso por Broadway en 1975, cuando encarnó a Frank-N-Furter. Una mirada al pasado que, vista ahora, parece una despedida hecha con la elegancia de alguien que sabía que su lugar en la historia estaba más que asegurado.
Más que un payaso aterrador
La carrera de Curry no se limitó a asustar niños en alcantarillas. Tras graduarse en Drama e Inglés en la Universidad de Birmingham, Curry construyó una trayectoria versátil. Desde su inconfundible voz como Nigel Thornberry en Los Thornberrys hasta su papel de Capitán Garfio, por el cual ganó un Emmy en 1991, demostró que su talento no tenía límites.
A pesar de que en 2012 sufrió un derrame cerebral masivo que le cambió la vida y requirió una cirugía compleja, Tim nunca perdió su chispa profesional. Incluso en 2017, cuando le preguntaron qué opinaba del nuevo Pennywise interpretado por Bill Skarsgård, Curry se mostró como todo un caballero, deseándole éxito y reconociendo el gran trabajo de su sucesor.
El legado que nos queda
Es imposible pensar en el terror o en el teatro musical sin que su nombre aparezca en la conversación. En Tantita Tinta, creemos que la mejor forma de honrar a una figura como él es volviendo a ver sus grandes obras. Ya sea que prefieras la atmósfera oscura de Legend, el misterio de Clue o la locura musical de su faceta como Frank-N-Furter, Tim Curry siempre será, para nosotros, un maestro de la actuación.
Su partida a los 80 años cierra un capítulo dorado en Hollywood. Se va el hombre, pero se queda la leyenda que nos hizo temblar y sonreír por igual.
Fuente: Milenio