El Mundial 2026 bajo la lupa: El clima podría ser el jugador número 12 (y no precisamente para bien)
A nada de que ruede el balón en la Copa Mundial de la FIFA 2026, la emoción está al tope, pero no todo es miel sobre hojuelas. En Tantita Tinta nos hemos puesto a investigar y, más allá de los goles y las figuras, hay un tema que tiene a los organizadores y a las 48 selecciones participantes con el Jesús en la boca: el clima. Y no hablamos de un simple calorcito, sino del temido fenómeno conocido como el ‘Super Niño’.
¿Qué rayos es el ‘Super Niño’?
Aunque en los libros de ciencia no verás ese término exacto, los meteorólogos lo usan para describir cuando ‘El Niño’ se pone intenso, muy intenso. Ocurre cuando la temperatura en la superficie del océano Pacífico tropical sube más de 2 °C por encima de lo normal. La NOAA ha registrado anomalías cercanas a los 3 °C, lo que básicamente convierte a nuestra atmósfera en una olla exprés. Con el calentamiento global de fondo, este fenómeno podría catapultar al 2026 y 2027 como los años más calurosos de los que tengamos registro.
¿Qué ciudades están en la mira?
El Mundial 2026 es un desafío logístico titánico, y el clima no se la pondrá fácil a las sedes. En Tantita Tinta analizamos los riesgos que enfrentan las distintas ciudades:
- Dallas, Atlanta y Kansas City: Aquí la preocupación principal son las tormentas eléctricas severas, el granizo y la posibilidad de tornados.
- Miami, Houston y Monterrey: Estas ciudades serán un horno. Las temperaturas que fácilmente superan los 40 °C, sumadas a niveles de humedad brutales, pueden llevar a los jugadores al límite del agotamiento físico.
¿Se pueden cancelar los partidos?
Aquí viene lo interesante. Según las reglas de seguridad vigentes en Estados Unidos, si cae un rayo en un radio de 13 kilómetros, el juego se detiene sí o sí. Y no es ‘ahorita regresamos’, es un protocolo estricto: deben pasar 30 minutos sin que caiga ni una sola descarga eléctrica para poder reanudar. Si un rayo vuelve a aparecer en ese lapso, el reloj se reinicia. Esto significa que un partido de fase de grupos podría extenderse horas, afectando los calendarios, las transmisiones y, por supuesto, la paciencia de los aficionados en las gradas.
Para nosotros en Tantita Tinta, el Mundial es una fiesta, pero la madre naturaleza tiene su propia agenda. Solo nos queda esperar que los protocolos de protección civil estén a la altura y que el clima nos dé una tregua para disfrutar del fútbol como Dios manda. ¿Será el ‘Super Niño’ el rival a vencer en este certamen? La moneda está en el aire.
Fuente: Mediotiempo