La factura que nadie quiere revelar
En Tantita Tinta nos hemos dado a la tarea de investigar uno de los temas que más calientan el ambiente geopolítico actual: el costo de la escalada militar contra Irán. Aunque la administración de Donald Trump ha mantenido un perfil bajo respecto a los números finales, las estimaciones sugieren que estamos ante uno de los despliegues financieros más pesados para el Pentágono en los últimos años. Estamos hablando de una cifra que, según fuentes cercanas al asunto, podría rebasar fácilmente los 100,000 millones de dólares (aproximadamente 1.8 billones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual).
¿En qué se está yendo tanto dinero?
El problema no es solo el misilazo que se lanza, sino todo lo que hay detrás. A finales de mayo, los cálculos para la denominada ‘Operación Furia Épica’ se situaban entre los 50,000 y 100,000 millones de dólares. Sin embargo, la cuenta sigue subiendo y la Casa Blanca ya solicitó una partida de 88,000 millones de dólares para cubrir los gastos básicos. ¿El detalle? Esa cifra, dicen los que saben, se queda corta.
Gran parte del misterio recae en la indecisión sobre qué hacer con el equipo dañado. No es lo mismo reparar un ala que comprar un avión nuevo. Según informes no partidistas, el saldo hasta el momento incluye:
- 17 aeronaves tripuladas dadas de baja.
- 25 drones perdidos, entre los que destaca el MQ-4C Triton, una joyita de la vigilancia naval que cuesta, por unidad, más de 11,000 millones de pesos.
- Reparación de bases estratégicas: Muchas instalaciones en Medio Oriente sufrieron daños tras las represalias iraníes. De hecho, existe la posibilidad de que el Pentágono simplemente decida cerrar algunas bases por ser demasiado vulnerables, lo que significaría tirar a la basura años de inversión y logística.
Ciberseguridad y el factor IA: ¿El nuevo frente?
Mientras la artillería hace ruido en el desierto, en Washington se mueven las piezas digitales. La administración Trump ha lanzado el centro de intercambio de información ‘Gold Eagle’, una iniciativa que utiliza modelos de Inteligencia Artificial de alto nivel para blindar sus sistemas antes de que los ciberdelincuentes hagan de las suyas. Es una carrera contra el tiempo, especialmente con el temor de que China pueda lanzar modelos de IA igual de potentes pero sin ninguna supervisión gubernamental.
¿Qué sigue para el bolsillo del contribuyente?
Aunque Jay Hurst, el interventor del Pentágono, mencionó en mayo que se habían gastado unos 29,000 millones de dólares (más de 500,000 millones de pesos), es claro que ese dinero solo cubre el combustible de los dos portaaviones que navegan por la zona y el gasto en municiones. La realidad es que el conflicto tiene aristas mucho más costosas y complejas. En Tantita Tinta estaremos pendientes de cómo se desarrollan estos números, porque al final del día, los costos de la guerra siempre se terminan reflejando en las agendas nacionales y en la estabilidad de la economía global.
Fuente: WIRED en Español