El polémico paso de Erola Jons por La Vuelta: ¿Entretenimiento o acoso a los ciclistas?

¿Qué pasó en La Vuelta y por qué todo el mundo está hablando de Erola Jons?

Si eres seguidor del ciclismo, seguramente te diste cuenta de que el ambiente en esta edición de La Vuelta de España se puso bastante denso. No es solo por las exigentes 21 etapas de la competencia que arrancó en Mónaco, sino por la participación de la influencer catalana Erola Jons, quien fue invitada por la organización para crear contenido destinado a nuevas audiencias.

En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de analizar este lío, porque no es la primera vez que vemos a las marcas intentar atraer a los famosos “nuevos públicos” mediante la contratación de creadores de contenido que, a decir verdad, parecen no entender dónde están parados.

El origen del drama: ¿Humor o falta de respeto?

El contenido de Erola Jons, quien suma más de seis millones de seguidores en TikTok e Instagram, se basa principalmente en dinámicas de ligue y retos callejeros. Autora del libro “Cómo conseguir a tu crush”, la influencer llegó a La Vuelta con la misma estrategia que usa en sus redes: preguntas incómodas y una actitud que, bajo la lente del deporte de élite, resultó ser, cuando menos, fuera de lugar.

El momento que colmó la paciencia de la comunidad ciclista fue cuando abordó al campeón Tadej Pogačar al terminar la primera etapa. Sin más, le soltó una pregunta sobre por qué “hiperventilaba al verla”. La cara de sorpresa —y evidente incomodidad— del ciclista eslovena se hizo viral rápidamente, desatando una lluvia de críticas.

Las voces que dijeron “¡basta!”

Una de las figuras más críticas fue la periodista Laura Meseguer, quien cuenta con más de dos décadas cubriendo ciclismo profesional. Para ella, y para muchos otros especialistas, otorgar accesos privilegiados a personas que banalizan el esfuerzo de los atletas es un error de comunicación garrafal.

  • Profesionalismo vs. Banalidad: Mientras los periodistas cubren la estrategia de carrera, Jons se dedicaba a hacer comentarios sobre la ropa ajustada de los competidores y lanzar frases de ligue.
  • El espacio de la mujer: Meseguer subrayó que muchas mujeres han luchado años para abrirse paso en el periodismo deportivo con respeto, solo para ver cómo se contrata a alguien que reduce a los atletas a objetos de burla.

¿Qué sigue ahora para la influencer?

Tras la presión mediática y el rechazo en redes sociales, la empresa organizadora, Unipublic, tuvo que salir a dar la cara. Aunque defendieron su intención de buscar un tono de “humor y entretenimiento”, admitieron que se han impuesto nuevas restricciones a la influencer. Ahora, Jons no podrá acercarse a los ciclistas sin un permiso previo.

Para nosotros en Tantita Tinta, este caso deja una lección importante: querer conectar con las nuevas generaciones está bien, pero no todo formato encaja en todos los escenarios. ¿Vale la pena sacrificar el respeto a los deportistas por un par de millones de vistas extra? Probablemente no.

La lección aquí es clara: el respeto y el profesionalismo deben ser la base, incluso cuando se intenta innovar en la forma de comunicar la pasión del deporte. ¿Tú qué opinas? ¿Crees que fue un acierto o un error total de los organizadores?

Fuente: Sopitas Deporte


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