La histórica caída de un gigante que ya no sabe hacia dónde remar
Si alguna vez pensaste que el orden natural de la televisión era inamovible, es momento de que le des un vistazo a lo que acaba de pasar en la industria. En Tantita Tinta hemos visto pasar de todo, pero lo que ocurrió este pasado domingo es, sencillamente, un hito que va directo a los libros de historia: por primera vez, el hermano pequeño, Cuatro, superó en audiencia a su hermano mayor, Telecinco.
No es ninguna sorpresa que la cadena estrella de Mediaset lleve un buen rato dando tumbos, pero pasar de ser el referente de la tele en España a verse superado por su propio canal secundario es una sacudida que nadie vio venir —o bueno, quizás los expertos sí, porque la tendencia a la baja era más que obvia desde hace meses.
¿Qué está pasando con los números?
Los datos no mienten y son fríos como un bloque de hielo: Telecinco cerró el domingo con una media de 6.9% de cuota de pantalla, mientras que Cuatro alcanzó un 7%. Puede parecer una diferencia de décimas, pero en el mundo de los medios, esa pequeña variación es el equivalente a un terremoto. Mientras tanto, los grandes líderes de la competencia siguen en su propio juego, manteniendo distancias mucho más cómodas (14.3% y 9.2% respectivamente).
Desde el equipo de Tantita Tinta analizamos que esta situación tiene varias aristas:
- El efecto ‘modo verano’: La gente apaga la tele o busca opciones digitales cuando el calor aprieta y las vacaciones tocan a la puerta.
- Una oferta poco atractiva: Mientras la competencia apuesta por grandes eventos deportivos, la parrilla estival de la cadena principal parece haber perdido el brillo que alguna vez tuvo.
- Programación que no conecta: El estreno de nuevas apuestas, como ‘El show de Paz’, apenas logró convencer a unos 590 mil espectadores. Una cifra bastante pobre para el horario estelar.
La paradoja del hermano menor
Lo curioso es que Cuatro no es que esté viviendo una época dorada, pero ha tenido más puntería. Con una programación dominical más inteligente —incluyendo cine de sobremesa que supo retener a la audiencia y el siempre fiel Cuarto milenio—, lograron lo que parecía imposible. Telecinco, por su parte, sigue apostando por formatos como ‘Fiesta’, que aunque tienen su público fiel, no logran romper la barrera del doble dígito que tanto necesitan para salvar los muebles.
Para que te des una idea, si tradujéramos el valor publicitario de estas pérdidas a pesos mexicanos, estaríamos hablando de una sangría financiera que asciende a millones de pesos diarios en oportunidades perdidas, complicando el presupuesto para futuros proyectos y dejando a los ejecutivos en una encrucijada muy difícil de resolver.
¿El problema? Mediaset lleva años encadenando errores estratégicos. Lo que empezó como un tropezón hace cinco años se ha convertido en una caída libre. ¿Podrán recuperarse o estamos presenciando el fin de una era en la televisión tradicional?
Fuente: Espinof