Un rompecabezas de 600 años que sigue sin respuesta
Si te pones a investigar cuántos libros existen en el mundo, Google te lanzará una cifra mareadora: más de 165 millones de títulos únicos. Pero, entre tanto mar de letras, hay uno que se lleva la corona al misterio absoluto. Se trata del Manuscrito Voynich, un libro que, a pesar de los siglos, nadie ha logrado leer. No es que no sepamos qué dice; es que, básicamente, no sabemos ni qué es.
En Tantita Tinta nos encanta clavarnos en estos temas que parecen sacados de una película de conspiraciones. Imagina un texto que desafía a los mejores criptógrafos del planeta, a las computadoras más potentes y a los historiadores más brillantes. Nadie sabe quién lo escribió, cuándo se hizo exactamente o qué secretos guarda en sus páginas.
¿De dónde salió esta joya?
Aunque su nombre oficial era Cipher Manuscript, lo conocemos como Voynich por Wilfrid Voynich, un vendedor de libros que, en 1912, lo compró en un convento italiano. Después de pasar por varias manos, terminó donado a la Universidad de Yale en 1969. Desde entonces, descansa en la Beinecke Rare Book & Manuscript Library, donde expertos de todo el mundo intentan resolver qué diantres dice.
Las pruebas de radiocarbono sugieren que fue creado entre 1404 y 1438, probablemente en algún punto de Europa Central. Estamos hablando de 234 páginas de vitela trabajadas con pluma de ave, pero con un lenguaje que no aparece en ninguna base de datos lingüística conocida.
Un idioma que no existe (o que nadie entiende)
El manuscrito cuenta con unas 38 mil “palabras” que usan apenas 25 caracteres distintos. La fluidez del trazo es tan perfecta que parece hecho por una máquina, no por un humano. Lo más extraño es que no tiene ni un punto, ni una coma; es un flujo constante de símbolos que ha hecho explotar la cabeza de más de uno.
- ¿Es un lenguaje cifrado? Muchos creen que es un sistema complejo de sustitución.
- ¿Un idioma inventado? Algunos piensan que fue un experimento lingüístico que no prosperó.
- ¿Una estafa medieval? Esta es la teoría que más nos pone a pensar.
¿Un manual de magia o el fraude del siglo?
Las ilustraciones son, quizá, lo más inquietante. Encontrarás dibujos de plantas que no existen en la naturaleza, diagramas astrológicos con soles, lunas y mujeres desnudas bañándose en extrañas estructuras. Todo apunta a que podría ser un manual de alquimia o medicina esotérica.
Aquí es donde entra el drama: el emperador Rodolfo II de Habsburgo, un fanático de lo oculto, compró el libro a un par de personajes (John Dee y Edward Kelley) conocidos por sus dotes de estafadores. Existe la sospecha de que, lejos de ser un libro sagrado o mágico, el manuscrito fue una tremenda estafa diseñada para sacarle unos buenos centavos al emperador. Si traducimos el precio al valor de hoy, seguramente estamos hablando de una inversión de miles de pesos mexicanos (o incluso millones, dependiendo de qué tan “mágico” lo vendieron).
Para nosotros en Tantita Tinta, la idea de que sea un fraude le quita un poco la magia, pero mantiene intacto el misterio del porqué alguien se tomaría tantas molestias. Al final, sea una joya oculta de la ciencia o el engaño mejor ejecutado de la historia, el Manuscrito Voynich sigue siendo la prueba de que, a veces, la humanidad es experta en guardar secretos que ni el paso de los siglos puede revelar.
Fuente: Sopitas Cosas