¿La joya de la corona o un dolor de cabeza millonario?
En Tantita Tinta siempre estamos al tanto de los movimientos que sacuden el mundo tech, y lo que está pasando en la cocina de SpaceX no es poca cosa. Mientras todos miran hacia los cohetes que buscan conquistar Marte, la empresa de Elon Musk tiene un problema mucho más terrenal y, francamente, bastante escandaloso: su chatbot Grok.
Resulta que, en el camino hacia su esperada salida a bolsa, SpaceX tuvo que soltar la sopa ante los inversionistas. ¿La confesión? Que las funciones “picantes” (Spicy) y “desquiciadas” (Unhinged) de Grok, diseñadas para ser irreverentes y sin filtros, son un imán para los problemas legales. Básicamente, se trata de una IA que a veces se pasa de lista, generando contenido que ha encendido las alarmas de los reguladores a nivel mundial.
Un riesgo que cuesta millones
No es un tema menor. SpaceX ya apartó unos 10,600 millones de pesos mexicanos (530 millones de dólares) para posibles litigios. Algunos de estos procesos tienen que ver con denuncias serias sobre el uso de la IA para generar imágenes sexualizadas, incluso de menores. Para una empresa que presume ser un referente de innovación, este tipo de publicidad negativa es, en el mejor de los casos, una pesadilla de relaciones públicas.
Para nosotros en Tantita Tinta, lo curioso es cómo Musk vende esta falta de censura como “buscar la verdad”. Pero en la práctica, “buscar la verdad” ha resultado en un campo minado de desinformación, especialmente durante eventos sociales intensos donde la gente recurre a estos chatbots buscando respuestas confiables y obtiene, en cambio, datos inexactos o peligrosos.
Los números detrás del drama
La situación financiera de la división de IA no ayuda mucho a calmar las aguas. Aunque las suscripciones han crecido —con 1.9 millones de usuarios de pago en Grok y 4.4 millones en X—, la división reportó pérdidas operativas superiores a los 126,000 millones de pesos mexicanos (6,300 millones de dólares) el año pasado. La apuesta por una IA sin riendas es, financieramente hablando, una moneda al aire.
- El costo de la irreverencia: Los modos “picantes” de Grok exponen a la empresa a demandas por derechos de autor, acoso y contenido explotador.
- Escenario regulatorio: SpaceX ya está bajo la lupa en varios países y ha sido advertida sobre la posible pérdida de acceso a mercados clave.
- Competencia feroz: Mientras Grok lucha por encontrar su lugar, gigantes como OpenAI dominan el panorama con más de 900 millones de usuarios semanales.
¿Es un buen momento para comprar acciones de SpaceX? Los inversionistas tendrán que poner en una balanza la capacidad de lanzar cohetes al espacio frente a la inestabilidad de una IA que parece no tener freno. Como siempre, en la tecnología, lo que brilla no siempre es oro, y a veces, la falta de filtros tiene un precio altísimo.
Fuente: WIRED en Español