¿El final que no nos merecíamos? Pixar casi nos rompe el corazón en Toy Story 5

¿Llorar a mares o tener un final feliz? En Pixar decidieron no destruirnos esta vez

Si eres de los que entra al cine preparado con un paquete de pañuelos desechables, sabes perfectamente a lo que nos referimos. Pixar tiene esa habilidad casi criminal de darnos un golpe en el estómago emocional justo cuando menos lo esperamos. Pero, ¿te imaginas si la quinta entrega de la saga de juguetes más famosa del mundo hubiera subido la apuesta al nivel de las lágrimas incontrolables?

En Tantita Tinta nos pusimos a investigar y, aunque ya hemos normalizado que nuestras películas favoritas de la infancia nos dejen con el alma hecha trizas, esta vez estuvimos a nada de vivir un momento que habría quedado grabado como el más doloroso de toda la franquicia.

El reencuentro que nos hubiera dejado hechos un mar de lágrimas

Todo empezó con Jessie, nuestra vaquera favorita. Desde Toy Story 2, cuando escuchamos “Cuando ella me amaba” (o When She Loved Me), entendimos que el abandono era una herida abierta en la trama. Pues bien, resulta que en los borradores iniciales de Toy Story 5, el equipo creativo consideró un final que habría cerrado ese ciclo de forma brutalmente emotiva: un reencuentro entre Emily y Jessie, décadas después.

McKenna Harris, co-directora y guionista de la cinta, reveló en el libro de arte oficial que la idea original era mostrar a una Emily convertida en abuela, presentándole su muñeca de la infancia a su nieto. Imagina la escena: 60 años de distancia, la nostalgia a tope y nosotros ahí, en la butaca del cine, gastándonos al menos unos 100 o 150 pesos en un combo de palomitas solo para terminar usando las servilletas para secarnos el llanto.

¿Por qué Pixar cambió de opinión?

A veces, menos es más. Aunque ese reencuentro tenía todos los ingredientes para ser legendario, Pixar decidió tomar otro camino. Para nosotros en Tantita Tinta, es un alivio que no nos hayan querido patear el corazón con una despedida tan definitiva y cargada de dolor existencial.

La relación entre Jessie y Emily siempre ha sido el eje central de su historia. Ver a Emily reconocer a su juguete tras tantos años habría sido el cierre perfecto, pero también un golpe bajo para los fans que crecimos viendo cómo Jessie aprendía a confiar de nuevo. Al final, la decisión de mantener la historia en un terreno menos “desgarrador” permitió que la cinta se enfocara en otros aspectos del crecimiento de nuestros personajes.

¿Qué nos deja esta lección?

  • La importancia de soltar: Las historias de Toy Story siempre han sido sobre el cambio y la evolución.
  • El valor de los archivos: Los libros de arte revelan que las decisiones creativas son un proceso vivo donde muchas veces, las escenas más impactantes son las que terminan en la basura.
  • Pixar aún tiene corazón: A veces, el estudio prefiere darnos un respiro y no dejar a toda la audiencia llorando en el estacionamiento del cine.

Al final del día, estamos agradecidos de que esta escena se haya quedado solo en el archivo y no en la pantalla grande. Porque, seamos sinceros, ¿quién necesita más traumas cuando ya tenemos suficiente con el estrés de la chamba y el tráfico de la ciudad?

Fuente: Espinof


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