Descubre los secretos detrás del desenlace de Digger
En el equipo de Tantita Tinta nos encantan las cintas que nos dejan pensando con la boca abierta, y la nueva colaboración entre el aclamado director Alejandro G. Iñárritu y el mismísimo Tom Cruise no es la excepción. Digger llegó para sacudir la cartelera con una trama de alto voltaje, una crisis ambiental espeluznante y dilemas corporativos que nos hacen cuestionar en qué momento el ser humano perdió la brújula. Pero, como ya es costumbre con Iñárritu, los créditos finales no significan que todo esté dicho. Si saliste de la sala con más dudas que respuestas, no te preocupes: aquí te desmenuzamos el final.
¿De qué va esta locura ambiental?
Durante la primera parte de la película, conocemos a Digger Rockwell (interpretado por un entregado Tom Cruise), un magnate petrolero que se pasa por alto todas las advertencias posibles sobre una plataforma en Groenlandia. ¿El resultado? Una catástrofe mayúscula que provoca el desprendimiento de una masa de hielo colosal bautizada como Judy, la cual amenaza con inundar medio mundo. La tensión sube como la espuma mientras Digger intenta salvar el pellejo en medio de una comedia negra y sátira corporativa que retrata lo absurdo del poder.
El gran plot twist: ¿Digger es real?
Prepárate para el trancazo argumental, porque a mitad de la proyección la estructura de la película da un giro de tuerca impresionante. Un tramoyista aparece en escena para recordarnos algo crucial: todo lo que hemos visto es, en realidad, una obra de teatro titulada Fossil Fools.
Esto significa que Tom Cruise no encarna al empresario petrolero de forma directa, sino a Curtis Markson, un actor que interpreta al magnate. Los demás actores también forman parte de este montaje teatral. Con este recurso, la narrativa se divide y nos regala una capa más profunda: un grupo de artistas representando una tragedia que, dentro de este universo cinematográfico, sí sucedió en el mundo real.
El destino final de Digger y el choque con la realidad
Para entender el cierre, hay que poner atención al personaje de Kenny Rockwell (interpretado por Jesse Plemons), sobrino del verdadero Digger y pieza clave en la producción de la obra. En la función de estreno, Digger (el personaje de la obra) llega al clímax de su arco tras esparcir las cenizas de su gata Maggie, para después lanzarse al vacío y morir. El público aplaude eufórico, creyendo que es el cierre perfecto para el responsable del colapso ecológico.
Mientras tanto, en el mundo real de los camerinos, Curtis recibe una noticia agridulce pero esperanzadora sobre su familia: su hija está viva, cerrando su propio drama personal.
¿Por qué todos usan mascarillas al salir?
El momento más perturbador llega justo cuando termina la función. A los asistentes se les ordena ponerse mascarillas de filtración antes de pisar la calle. Al salir del teatro, se revela una Nueva York completamente devastada por las secuelas de aquel desprendimiento de hielo. Así, comprendemos la cruda verdad: el desastre no era una simple ficción teatral, sino una herida abierta de un mundo que ya no tiene vuelta atrás.
¿Y hay escena postcréditos? Tantita Tinta te aconseja que te quedes sentado un ratito más; aunque no hay una secuencia secreta tradicional, los créditos forman parte de la experiencia visual y terminan de redondear la atmósfera de esta joya cinematográfica.
Fuente: Milenio