¿La secuela que nunca llegará? En Tantita Tinta te contamos el chisme
Parece que fue hace poco cuando nos pintamos de rosa para vivir el fenómeno del Barbenheimer. La película de Barbie, dirigida por Greta Gerwig, no solo fue un éxito cultural, sino una verdadera máquina de hacer dinero con más de 25 mil millones de pesos recaudados a nivel mundial. Pero, tal como en el mundo corporativo, el éxito trae consigo un drama de proporciones épicas que hoy pone en duda la existencia de una segunda parte.
El gran nudo: los billetes verdes
Si la cinta fue una mina de oro, es lógico que las estrellas quieran su parte del pastel. Sin embargo, el problema es que el acuerdo económico entre los protagonistas (Margot Robbie y Ryan Gosling) y el estudio simplemente no cuadra. Se habla de que se han rechazado al menos seis propuestas formales para arrancar con el proyecto.
Para que te des una idea, en la primera entrega, Margot y Ryan recibieron unos 12.5 millones de dólares (aproximadamente 250 millones de pesos) cada uno. Pero con los bonos por taquilla, el cheque de Robbie se infló hasta los 50-59 millones de dólares (cerca de mil millones de pesos). Los involucrados saben que, para volver a meterse en la piel de Barbie y Ken, la cifra tiene que ser estratosférica.
¿Por qué la urgencia?
En Tantita Tinta analizamos que no es solo un berrinche por dinero; hay un reloj corriendo. Warner Bros. tiene apenas cuatro meses para amarrar el trato antes de que los derechos de la marca vuelvan a manos de Mattel. Si el tiempo se agota, Mattel podría llevarse a su muñeca consentida a otro estudio, lo que significaría tirar a la basura todo el universo que Gerwig construyó. ¡Adiós a la estética que nos encantó!
Greta Gerwig: la joya de la corona
No podemos hablar de esto sin mencionar a Greta Gerwig. Ella es la mente maestra detrás del proyecto y, actualmente, una de las directoras más cotizadas de Hollywood. Tanto es su peso en la industria que incluso logró lo que nadie: que Netflix le otorgara una ventana de exhibición exclusiva de 45 días en cines para su próximo proyecto de Narnia. Retenerla para Barbie 2 es una prioridad, pero también es increíblemente caro.
El factor sorpresa: La venta de Warner Bros.
Por si el drama no fuera suficiente, el estudio atraviesa por una transición histórica. Se espera que Paramount Skydance tome las riendas de Warner en una compra masiva. Aunque este movimiento corporativo está en pausa por revisiones legales en Estados Unidos, la incertidumbre sobre quién será el dueño de los derechos de Barbie al final del día tiene a todos con el Jesús en la boca. ¿Veremos a Barbie regresando a la pantalla grande bajo una nueva administración o se quedará como un ícono de una sola película? Por ahora, solo queda esperar.
Fuente: Sopitas Cine y TV