El error que obligó a Akira Toriyama a rescatar a Goku: la historia detrás de ‘La Batalla de los Dioses’

El adiós que no fue definitivo

¿Te acuerdas de cuando pensábamos que Goku se iba a quedar descansando para siempre? Después de que la historia de Dragon Ball Z cerrara sus puertas, Akira Toriyama estaba más que listo para darle carpetazo al asunto. De hecho, el maestro se mantuvo completamente al margen durante la era de Dragon Ball GT; para él, la historia había terminado y no tenía interés en volver a dibujar a los guerreros Z. Sin embargo, el destino —y un desastre cinematográfico— tenían otros planes.

En Tantita Tinta nos encanta analizar cómo los grandes imperios se tambalean a veces, y eso fue exactamente lo que pasó cuando Hollywood intentó adaptar la obra al cine con resultados, digamos, cuestionables. Aquel fracaso monumental de Dragonball Evolution no solo enfureció a los fans, sino que encendió las alarmas en Toei Animation y Shueisha. Fue el jalón de orejas definitivo: la franquicia necesitaba volver a sus raíces y, sobre todo, necesitaba a su creador original al mando.

Un borrador que salvó el futuro de los Saiyajin

El punto de quiebre ocurrió con la producción de Dragon Ball Z: La batalla de los dioses. Según ha contado Kazuhiko Torishima, el legendario editor de Toriyama, la vuelta del mangaka fue casi un accidente. Los estudios enviaron un borrador del guion para que Toriyama le echara un vistazo, pero la reacción del autor fue tan contundente como un Kamehameha: simplemente, lo odió.

Toriyama no se quedó de brazos cruzados. Decidió meterle mano a la historia, rediseñar personajes y corregir el rumbo. Por ejemplo, el temible Beerus, el Dios de la Destrucción que hoy todos adoramos, originalmente iba a ser un lagarto. Fue el propio Toriyama quien decidió convertirlo en un gato, inspirándose en su mascota de la vida real. Además, desechó ideas que se centraban demasiado en el aspecto físico para introducir el concepto del Super Saiyan God, dándole un toque místico y poderoso que definió el estilo de la nueva era.

El éxito que cambió el juego

El resultado fue arrollador. La película no solo se convirtió en un éxito total, sino que en su momento recaudó unos 850 millones de pesos mexicanos aproximadamente. Fue la prueba contundente de que Goku, Vegeta y el resto de la banda seguían ocupando un lugar privilegiado en el corazón del público mundial.

Para nosotros en Tantita Tinta, lo más interesante no es solo el dinero, sino cómo esta película reactivó el fuego creativo de Toriyama. El autor se divirtió tanto corrigiendo y creando para este filme que, apenas dos años después, ya estábamos viendo el estreno del manga de Dragon Ball Super. Lo que empezó como un intento de rescatar una marca terminó siendo el renacimiento de una leyenda que, afortunadamente, no terminó con el final de Z.

¿Quién diría que un guion mediocre terminaría siendo el motor que nos regaló casi una década más de aventuras épicas? Al final, el ‘tirón de orejas’ de la industria le terminó haciendo un favor a todos los fans del anime.

Fuente: Espinof

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