El épico proyecto que Christopher Nolan quiso dirigir y que hoy puedes ver en streaming

El proyecto que se le escapó a Nolan

Si eres de los que disfruta viendo cómo el cine escala a dimensiones monumentales, seguramente te has preguntado alguna vez qué hubiera pasado si las mentes más brillantes de Hollywood hubieran tomado las riendas de ciertos proyectos icónicos. En Tantita Tinta, nos pusimos a investigar una historia fascinante: el filme que Christopher Nolan anhelaba dirigir y que, por cuestiones de agenda y decisiones de estudio, terminó en otras manos. Estamos hablando de Troya, la espectacular producción que hoy puedes disfrutar desde la comodidad de tu sala en Prime Video.

Hace más de dos décadas, Nolan tenía los ojos puestos en adaptar la épica de Homero. Sin embargo, Warner Bros. cambió la jugada y el cineasta se quedó con las ganas de llevar su visión de la Grecia clásica a la pantalla grande. El resultado fue un proyecto dirigido por Wolfgang Petersen y escrito por David Benioff (quien años más tarde se convertiría en un nombre pesado gracias a Juego de Tronos).

¿Por qué vale la pena verla hoy?

A pesar de que en su momento la crítica fue, digamos, un poco durita con la cinta —logrando apenas un 53% de aprobación en sitios especializados—, el público no pensó igual. La película recaudó casi 500 millones de dólares a nivel global, lo que al tipo de cambio actual serían unos 9,500 millones de pesos mexicanos, consolidándose como uno de los éxitos más grandes de 2004.

Para nosotros en Tantita Tinta, Troya es el ejemplo perfecto de una producción que prioriza el entretenimiento de alto nivel. Es un espectáculo visual diseñado para lucirse en la pantalla; cuenta con una ambientación cuidada y, hay que admitirlo, con una química entre personajes que pocas veces se ve hoy en día. ¿Recuerdas el enfrentamiento entre el Aquiles de Brad Pitt y el Héctor de Eric Bana? Es de esas escenas que se quedan grabadas a fuego en la memoria cinéfila.

Un reparto de lujo y una historia épica

Más allá de la acción desenfrenada, la película nos regala actuaciones sólidas. Eric Bana hace un trabajo impecable como Héctor, transmitiendo una nobleza que pocos actores logran proyectar. Además, tenemos la oportunidad de ver a Sean Bean interpretando a Odiseo, una versión que, si bien es distinta a lo que Nolan nos ha mostrado en sus trabajos más recientes, funciona como una precuela ideal para entender el caos previo a la famosa Odisea.

  • Un despliegue técnico superior: La puesta en escena nos transporta a una escala masiva que justifica el presupuesto invertido.
  • Acción directa: No te vas a aburrir ni un segundo; es una película hecha para disfrutarse con palomitas.
  • La versión extendida: Si te quedas con ganas de más, te recomendamos buscar la versión del director, que añade 30 minutos de metraje adicional que profundizan mucho más en los conflictos de los personajes.

Aunque no estemos ante una cátedra de fidelidad histórica, Troya cumple su promesa: brindarte un rato de cine épico de alto calibre. Así que, si esta noche no sabes qué ver, deja que esta joya de Hollywood te acompañe. ¿Habría sido mejor la versión de Nolan? Probablemente nunca lo sabremos, pero disfrutar de este espectáculo de 163 minutos (o casi 3 horas si vas por la edición especial) es un plan que no falla.

Fuente: Espinof


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