¿El ‘efecto Ozempic’ en tu nariz? Por qué el perfume se convirtió en la nueva obsesión

¿La nueva obsesión olfativa?

Si últimamente has notado que tus conocidos que están en tratamiento con medicamentos como Ozempic o Zepbound traen una colección de fragancias digna de una tienda departamental, no, no es casualidad. En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar este curioso fenómeno que tiene a los usuarios de estos fármacos cambiando sus hábitos de consumo. Resulta que, junto con la pérdida de peso, muchas personas están experimentando una especie de ‘despertar olfativo’ que los ha llevado a comprar perfumes como si no hubiera un mañana.

Tomemos como ejemplo el caso de Todd Masterson, un comediante que, tras bajar casi 40 kilos con Zepbound, se vio envuelto en una espiral de compras: ¡casi 100 perfumes en poco más de un año! Para él, el cambio fue radical; su nariz se volvió mucho más sensible, convirtiendo cada aroma en una experiencia casi electrizante que lo obligaba a seguir explorando nuevas esencias.

¿Qué es lo que está pasando en nuestro cerebro?

No se trata de magia, sino de química. Los medicamentos tipo GLP-1 actúan sobre receptores que también están presentes en la zona del cerebro que procesa los olores. Expertos como el profesor Hiroaki Matsunami de la Universidad de Duke señalan que, como estos fármacos afectan las células nerviosas —incluyendo las relacionadas con la sensación de náusea—, no debería sorprendernos que la percepción de los olores también se vea alterada.

Para otros expertos, la teoría es más psicológica. Al reducir el interés por la comida (el placer hedónico principal de muchos), el cerebro busca nuevas vías para obtener satisfacción. Ahí es donde entran los perfumes. “Es una redirección de los circuitos de placer”, explica la neurocientífica Leslie Kay. Básicamente, si la comida ya no te da ese ‘chispazo’ de felicidad, tu cerebro lo busca en una fragancia de vainilla o especias.

El fenómeno del “olor a Ozempic”

En redes sociales, el término ya es un secreto a voces. Usuarios de plataformas como Reddit reportan colecciones que crecieron de un par de frascos a más de 40. ¿Los favoritos? Los perfumes llamados ‘gourmet’, esos que huelen a postres, vainilla, maderas dulces o especias intensas. Es como si el cuerpo, al renunciar a los dulces en el plato, los estuviera buscando desesperadamente en la piel.

Las cifras no mienten. El mercado de fragancias tipo postre está en auge. Se estima que este sector alcanzará un valor de aproximadamente 700,000 millones de pesos mexicanos (unos 35,000 millones de dólares a nivel global). Según la firma NielsenIQ, las ventas totales de perfumes subieron un 23%, un salto que los analistas relacionan directamente con el auge de los fármacos para perder peso.

¿Es momento de preocuparse?

Si bien no hay estudios definitivos que dicten una relación directa causa-efecto, la correlación es demasiado clara para ignorarla. Para muchos, esto significa simplemente una nueva forma de disfrutar los sentidos. Como bien notó Samantha King, una exmodelo que experimentó cambios tras usar Mounjaro, a veces no es que te obsesiones, sino que tu tolerancia cambia: aromas que antes te resultaban pesados o molestos, ahora se vuelven irresistibles.

En Tantita Tinta creemos que, al final del día, cualquier cambio en nuestro cuerpo es digno de observación. Si bien la ciencia apenas empieza a desmenuzar este fenómeno, los fabricantes de perfumes ya tomaron nota y están llenando los estantes con fragancias que prometen satisfacer esa nueva sensibilidad.

Fuente: WIRED en Español


Deja un comentario