¿Qué está pasando con el presupuesto de defensa en EE.UU.?
Si echamos un ojo a lo que está ocurriendo en el panorama internacional, es imposible ignorar cómo la economía se mueve al ritmo de los conflictos bélicos. En Tantita Tinta, nos pusimos a analizar las cifras más recientes y los números no mienten: la industria de defensa en Estados Unidos está viviendo un momento histórico, y la razón tiene nombre y apellido: la guerra con Irán.
Resulta que los pedidos de bienes de capital para defensa en el país vecino alcanzaron en abril su segundo nivel más alto desde que se tiene registro. Para que te des una idea del tamaño del lío, los pedidos aumentaron un 7% en un solo mes, sumando la nada despreciable cifra de 22.200 millones de dólares (lo que al tipo de cambio actual rondaría los 375.000 millones de pesos mexicanos, ¡una locura!).
¿Por qué tanta urgencia por comprar equipo?
No es casualidad. Como bien hemos visto, la intensidad de este conflicto ha dejado la despensa vacía en muchas áreas críticas. Estados Unidos no solo está tratando de reponer su inventario, sino que también está bajo presión para mantener su capacidad de respuesta y, de paso, seguir surtiendo a sus aliados de la OTAN.
Para ponerlo en perspectiva, aquí te dejamos algunos puntos clave que el equipo de Tantita Tinta identificó:
- Drones perdidos: Se estima que el Pentágono perdió cerca del 20% de su flota de drones MQ-9 Reaper antes de la guerra, lo que equivale a unos 1.000 millones de dólares (cerca de 17.000 millones de pesos).
- Municiones agotadas: Los misiles de crucero de alta gama, como los Tomahawk y los JASSM-ER, han tenido que ser repuestos a marchas forzadas.
- Producción a tope: Según la Reserva Federal, la producción de equipos de defensa y tecnología espacial lleva cinco meses seguidos subiendo. ¡No paran!
¿Qué significa esto para el futuro?
Los expertos, como Thomas Simons de Jefferies, no ven que esta tendencia vaya a bajar la guardia pronto. Mientras el conflicto siga activo, el gobierno estadounidense necesita mantener sus arsenales llenos. Esta situación nos coloca en un escenario donde la balanza comercial se está inclinando fuertemente hacia la industria militar.
Desde nuestra óptica en Tantita Tinta, lo que estamos viendo es un claro ejemplo de cómo la geopolítica termina dictando las reglas del juego en los mercados financieros. Aunque muchos quisieran que el enfoque estuviera en otras industrias, la realidad es que el sector defensa está acaparando gran parte de la atención y del capital disponible en los últimos 12 meses, alcanzando una participación del 15% dentro de los pedidos totales de bienes de capital.
La pregunta que nos queda en el aire es: ¿qué tanto podrá sostenerse este ritmo antes de que impacte de forma más profunda en otros sectores de la economía global? Por ahora, solo queda observar cómo se mueven las piezas en este tablero tan complicado.
Fuente: Bloomberg Cripto