El efecto dominó de IBM: Por qué el sector tecnológico está temblando en la bolsa

¿Qué está pasando con las gigantes del software?

Si esta semana notaste que el panorama en la bolsa de valores se puso un poco tenso, no es casualidad. El sector tecnológico, que parecía navegar sobre aguas tranquilas, recibió un golpe inesperado cortesía de IBM. En Tantita Tinta analizamos cómo un solo reporte de resultados logró arrastrar a los grandes nombres de la industria hacia una racha de números rojos que tiene a los inversionistas con el Jesús en la boca.

Todo comenzó cuando IBM publicó unos resultados preliminares que, siendo honestos, quedaron a deber. La compañía reportó ingresos por 17.200 millones de dólares (aproximadamente 310.000 millones de pesos mexicanos), una cifra que quedó por debajo de los 17.900 millones de dólares (cerca de 322.000 millones de pesos) que Wall Street esperaba. Este pequeño gran déficit fue suficiente para que las acciones de la empresa se desplomaran hasta un 25% en las operaciones previas a la apertura, marcando una de sus peores jornadas en la historia.

El efecto contagio: Nadie se salvó del trancazo

Cuando un gigante como IBM tropieza, toda la cadena de suministro y servicios siente el impacto. La incertidumbre sobre el gasto en infraestructura tecnológica se disparó, y el efecto dominó fue inmediato:

  • Microsoft: Sintió la presión con una caída del 3%.
  • Salesforce: Se hundió un 6,2%.
  • Workday: Fue de las más afectadas, con un bajón del 10%.
  • Oracle y Autodesk: No se quedaron atrás, con descensos del 2,1% y 5% respectivamente.

No solo fueron las empresas de software; el sector de servicios de TI, donde juegan nombres como Accenture y Cognizant, también registró caídas considerables, rondando el 7% y 8%. Incluso el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector, que sirve como termómetro de cómo va la salud de este mercado, se desplomó un 4,5%.

¿Por qué IBM no está vendiendo como antes?

El CEO de IBM, Arvind Krishna, fue bastante claro al respecto. En una carta dirigida a los inversionistas, admitió que la empresa no reaccionó con la velocidad necesaria ante las nuevas exigencias del mercado. Pero, ¿cuál es el drama de fondo? Resulta que los clientes están cambiando radicalmente sus prioridades presupuestarias.

La inteligencia artificial es la nueva estrella del show. Las empresas están desviando todo su capital disponible hacia la compra de servidores, almacenamiento y memorias necesarias para alimentar sus proyectos de IA, descuidando otros servicios de software tradicional. Para nosotros en Tantita Tinta, esto es una señal clara de que estamos en medio de una transición agresiva: el mercado prefiere apostar por el ‘hierro’ y la infraestructura de IA que por los servicios de software que antes dominaban las facturas.

Un año complicado para el software

La verdad es que no es la primera vez que vemos esto. El ETF de software iShares acumula una caída superior al 12% en lo que va de 2026. Es un contraste brutal cuando lo comparas con el índice Philadelphia Semiconductor, que presume una subida de más del 74%. Mientras los chips para IA vuelan, el software se está quedando rezagado.

¿Es el fin de las empresas de software tal como las conocemos? Es pronto para decirlo, pero lo que sí es un hecho es que la adaptabilidad será la única moneda de cambio en esta era. La pregunta ahora no es si la tecnología seguirá avanzando, sino quién podrá mantenerse al paso de este cambio tan acelerado.

Fuente: Bloomberg Tecnologia


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