Cuando el interés corporativo supera al arte
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que la realidad a veces supera a la ficción, pero pocas veces lo hace con tanta ironía. Imagina esto: tienes a uno de los directores más aclamados del momento, un elenco de primera y una historia que capturó al mundo entero. De pronto, todo se cancela porque, bueno, el dinero manda. Esto es exactamente lo que le pasó a Luca Guadagnino con su proyecto titulado Artificial.
¿Qué pasó con ‘Artificial’?
La película, que prometía ser un biopic frenético sobre Sam Altman y el turbulento episodio de 2023 en el que fue despedido y reinstalado como CEO de OpenAI, se quedó sin casa. Amazon MGM Studios, que originalmente iba a producir y distribuir la cinta, decidió hacerse a un lado. ¿La razón? Un acuerdo multimillonario que hace que, por ética o quizás por simple estrategia de relaciones públicas, mantener el proyecto sea un dolor de cabeza.
Resulta que Amazon firmó una alianza estratégica con OpenAI hace apenas unos meses, comprometiéndose a una inversión que ronda los 850 mil millones de pesos mexicanos (casi 50 mil millones de dólares). Siendo socios comerciales tan cercanos, y considerando que Sam Altman es prácticamente parte del círculo íntimo de Jeff Bezos —incluso fue invitado a su boda en Venecia—, el estudio prefirió evitar que una película que retrata los conflictos internos de OpenAI y su CEO se estrenara bajo su sello.
Un elenco que ilusiona (pero que por ahora no tiene hogar)
Lo que más duele de esta noticia, al menos para los cinéfilos, es el reparto que se había consolidado. Andrew Garfield, quien ya es un consentido de Guadagnino tras trabajar juntos en After the Hunt, iba a encarnar a Altman. Junto a él, veríamos a Monica Barbaro en el papel de Mira Murati y a Ike Barinholtz dando vida a nada más y nada menos que a Elon Musk.
La lista de actores es impresionante e incluye nombres como:
- Cooper Hoffman
- Jason Schwartzman
- Billie Lourd
- Mark Rylance
- Zosia Mamet
¿Es el fin para la historia de OpenAI?
En Tantita Tinta analizamos la situación y, siendo realistas, es muy probable que la cinta encuentre otro distribuidor pronto. Guadagnino es un director con demasiado peso en la industria como para dejar un proyecto así en el cajón. Sin embargo, este caso sienta un precedente interesante: ¿qué tanto control tienen las grandes tecnológicas sobre la narrativa cinematográfica cuando ellas mismas financian los estudios?
Mientras esperamos noticias sobre qué plataforma se atreverá a levantar esta historia, nos queda claro que el drama detrás de cámaras es, irónicamente, tan intenso como el que se vive en los servidores de la inteligencia artificial más famosa del mundo.
Fuente: Sopitas Cine y TV