¡El drama galáctico! Ridley Scott toma el mando de Alien: Romulus 2 y los fans no saben qué pensar

¿Regreso triunfal o metida de pata? Ridley Scott mete mano en el futuro de Alien

Si algo nos ha enseñado la historia del cine es que cuando Ridley Scott decide retomar las riendas de una franquicia, el panorama se pone interesante, o al menos, muy movido. En Tantita Tinta sabemos que la saga de Alien ha tenido sus altibajos, pero la reciente Alien: Romulus nos hizo creer que estábamos ante una nueva época dorada. Sin embargo, parece que Scott tiene otros planes.

Aunque inicialmente se esperaba que la secuela de Romulus continuara bajo la batuta de Fede Álvarez y Rodo Sayagues, Ridley Scott ha soltado una bomba: él mismo está reescribiendo la siguiente entrega. ¿La razón? Según palabras del propio cineasta, el trabajo anterior, aunque aceptable, «necesita algo de ayuda».

De Romulus a las obsesiones de David

Aquí es donde la cosa se pone tensa. Si bien todos esperábamos seguir explorando el terror claustrofóbico que Álvarez nos entregó, Scott ha dejado claro que su prioridad es retomar el arco narrativo que dejó en el aire tras Alien: Covenant. Sí, el villano favorito de muchos, el androide David interpretado por Michael Fassbender, está de vuelta en el radar del director.

Para quienes no recuerden los números, estamos hablando de un proyecto que busca cerrar una trama iniciada en 2012 con Prometheus. Scott parece decidido a transformar lo que iba a ser la continuación de Romulus en un terreno más personal, explorando la psique de un androide que, en sus propias palabras, se siente como un Ozymandias espacial.

¿Qué significa esto para los fans?

En Tantita Tinta nos preguntamos: ¿es este el camino correcto? La saga ha coqueteado con presupuestos inmensos; solo para darnos una idea, si hablamos de cine de gran escala, una producción de este calibre puede costar cientos de millones de dólares, lo que al tipo de cambio actual rondaría fácilmente los 2 mil a 4 mil millones de pesos mexicanos (MXN). Con tanto dinero en juego, es natural que Scott quiera asegurarse de que su visión prevalezca sobre cualquier otra.

El riesgo es evidente: la frescura que Fede Álvarez le inyectó a Romulus —con sus apenas 119 minutos de metraje y un enfoque brutalmente clásico— podría diluirse si el proyecto se vuelve demasiado filosófico o complejo, como ocurrió con sus predecesoras directas. La comunidad ya está dividida: algunos quieren más acción visceral, mientras que otros prefieren las preguntas existenciales que solo Ridley sabe plantear.

La importancia de la coherencia

No podemos evitar sentir cierto escepticismo. La industria del entretenimiento es un monstruo que devora ideas constantemente. Pasar de la emoción de un posible Romulus 2 a un Covenant 2 escondido bajo otro nombre es un movimiento arriesgado. Scott es, sin duda, un maestro, pero a veces la nostalgia y el deseo de completar un rompecabezas personal pueden chocar con lo que la audiencia realmente quiere disfrutar en una sala de cine.

Por ahora, nos toca esperar. ¿Logrará Scott equilibrar el horror puro con su visión de los androides? En Tantita Tinta estaremos al pendiente de cada novedad, porque si algo es seguro, es que en el espacio, nadie puede ignorar un drama de este tamaño.

Fuente: Espinof


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