¿La política arruinará la fiesta futbolera?
El Mundial 2026 está a la vuelta de la esquina y, en Tantita Tinta, hemos seguido de cerca los preparativos. Mientras el ambiente en México comienza a calentarse, una situación está generando tensión en el campamento iraní: la selección de Irán, que ha elegido a la vibrante Tijuana como su base de operaciones, todavía no cuenta con las visas necesarias para cruzar la frontera y disputar sus partidos en territorio estadounidense.
El embajador de Irán en México, Abolfazl Pasandideh, no ha ocultado su frustración. Durante su reciente visita a tierras bajacalifornianas, el diplomático fue claro al señalar que, a estas alturas, la incertidumbre sobre el trámite migratorio es un obstáculo innecesario. “Los países anfitriones tienen la responsabilidad de facilitar el acceso a las selecciones”, comentó, enfatizando que el fútbol debería ser un puente de paz y no un rehén de las complicaciones diplomáticas.
Tijuana: más que solo una sede
Más allá del lío de las visas, hay una historia de amor floreciendo entre la selección persa y Tijuana. El embajador Pasandideh ha sido un defensor acérrimo de la ciudad, rechazando las narrativas que suelen asociarla únicamente con la inseguridad. Para él, Tijuana es un motor comercial y deportivo clave en Norteamérica.
De hecho, ya se cocina la idea de organizar ferias culturales para que los tijuanenses y los visitantes puedan conocer más sobre la gastronomía, historia y tradiciones de Irán. Es un gesto de apertura que busca borrar los estigmas y enfocarse en lo que realmente importa: la convivencia global que promete el torneo.
¿Cómo se moverán los seleccionados?
La logística ya está más que lista. Se espera que la delegación iraní aterrice en Tijuana entre el 5 y 6 de junio. Y ojo, porque aunque se ha hablado mucho sobre el despliegue de seguridad —con cerca de 300 elementos de la Guardia Nacional y el Ejército resguardando la zona—, las autoridades aclararon que esto es parte del “Plan Kukulcán”, un protocolo estándar que aplicaría para cualquier equipo internacional, sin importar su origen.
Sobre el traslado, el plan es viajar vía aérea a Estados Unidos para cada uno de los partidos de la fase de grupos. En caso de emergencia o cambios de último minuto, el autobús será el transporte oficial para los juegos programados en Los Ángeles.
El reloj corre
El debut de Irán contra Nueva Zelanda está marcado en el calendario para el 15 de junio. Con el tiempo encima, la pelota está en la cancha de las autoridades estadounidenses. En Tantita Tinta nos preguntamos: ¿lograrán resolver este laberinto burocrático antes del silbatazo inicial? Por ahora, la esperanza de que el deporte supere cualquier barrera política sigue intacta en la frontera más visitada del mundo.
Fuente: Sopitas Deporte