¿Balón o biberón? El dilema de Jérémy Doku que divide a la afición
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que el futbol es lo más importante de lo menos importante, pero a veces, la realidad nos da un golpe de humildad recordándonos que, detrás de la camiseta, el escudo y el pasto perfectamente podado, hay personas de carne y hueso. El protagonista del drama de la semana es Jérémy Doku, el extremo belga que está en el ojo del huracán por una razón que va mucho más allá de un fuera de lugar o una falla técnica.
Resulta que el jugador ha manifestado su intención de estar presente en el nacimiento de su primer hijo, un evento que, según los cálculos, caería justamente en la semana de los cuartos de final del Mundial 2026. Y claro, las redes sociales —que nunca duermen y siempre tienen una opinión— han explotado.
¿Es el Mundial un cheque en blanco para sacrificar la vida personal?
Muchos fanáticos puristas claman al cielo, argumentando que representar a tu país en un Mundial es el honor máximo y que nada, absolutamente nada, debería interponerse. Algunos incluso lo han tachado de “poco profesional”, olvidando que los atletas también tienen derecho a la vida privada. Para nosotros en Tantita Tinta, este debate nos parece, cuando menos, fuera de lugar en pleno siglo XXI.
No estamos hablando de un jugador que quiera irse a una fiesta o a comprar ropa de diseñador. Estamos hablando de presenciar el nacimiento de un hijo, algo que solo sucede una vez en la vida. Además, el caso de Doku no es único. Apenas al inicio de este torneo, Brenden Aaronson, de la selección de Estados Unidos, recibió luz verde del mismísimo Mauricio Pochettino para ausentarse y casarse. Si en el amor se puede, ¿por qué no en la paternidad?
La postura de Doku: Entre el deber y el corazón
El jugador ha sido bastante transparente al respecto. En sus declaraciones, Doku dejó claro que, aunque ama el futbol y respeta profundamente a su equipo, la idea de perderse el primer aliento de su bebé es algo que le rompe el corazón. “Si me preguntas qué deseo, mi respuesta es que nadie quiere perderse el nacimiento de su primer hijo”, comentó. Lo cierto es que, si decide ir, no abandonaría el equipo para siempre; sería un viaje relámpago, apenas lo necesario para cumplir con su rol de padre y regresar a la concentración.
Hagamos cuentas claras: los cuartos de final están programados para el 9 y 10 de julio. Para que Doku realmente tenga este dilema, Bélgica primero tendría que sortear la fase de grupos, los 16vos y los octavos de final. Es decir, ¡todavía falta un tramo importante de competencia! Las críticas parecen estar adelantándose a un escenario que, aunque probable, aún no está escrito en piedra.
¿Qué impacto tiene esto en el equipo?
La Federación Belga de Futbol ha mostrado, hasta ahora, una postura de apoyo. La salud mental y el bienestar emocional de los jugadores es un tema que cada vez se toma más en serio en el alto rendimiento. Si el jugador está bien de la cabeza y siente el respaldo de su familia y su equipo, es mucho más probable que rinda al máximo en el terreno de juego que si está distraído y angustiado por un momento trascendental en su hogar.
En Tantita Tinta te preguntamos: ¿Realmente es tan grave que un deportista quiera ser papá? ¿O acaso nos hemos vuelto demasiado insensibles con la vida personal de quienes nos brindan espectáculo cada cuatro años? La balanza siempre debería inclinarse hacia lo humano. Mientras tanto, seguiremos al pendiente de cómo se desarrolla esta historia y si, finalmente, el destino le permite a Doku estar en ambas citas.
Fuente: Sopitas Deporte