¿Conspiración o la salvación del séptimo arte?
Si eres de los que disfruta una buena historia con tintes conspirativos, donde gente con mucho poder se encierra en salones privados para decidir el futuro del mundo, agárrate, porque esto te va a interesar. En Tantita Tinta nos encanta desmenuzar lo que pasa tras bambalinas, y resulta que desde 2023 se ha estado cocinando algo grande: una alianza secreta entre los pesos pesados de Hollywood y los genios de Silicon Valley.
¿El objetivo? Nada más y nada menos que asegurar que el futuro del cine y la televisión se defina por decisiones humanas y no por la suerte o el capricho de un algoritmo. Se trata de evitar que las máquinas tomen las riendas de la creatividad que, por décadas, ha sido el sello de nuestra industria favorita.
¿Quiénes están moviendo los hilos?
No estamos hablando de cualquier grupito. Reportes recientes indican que figuras de la talla de Kathleen Kennedy, la mente detrás de gran parte del universo Star Wars, y Susan Ruskin, decana del prestigioso American Film Institute, han liderado estas mesas redondas. El lugar de encuentro no ha sido casualidad; han utilizado espacios académicos para dar forma a lo que llaman el futuro de la creación.
Pero no están solos. A este club se han sumado peces gordos de Google, Apple y hasta gente como Ben Affleck, quien, además de ser una cara conocida, está metido de lleno en el mundo de las startups tecnológicas. Lo que empezó como un grupo de amigos charlando sobre el futuro, ha crecido tanto que recientemente reunió a cerca de 120 personas para debatir cómo la Inteligencia Artificial debe (y no debe) entrar en los sets de grabación.
El gran dilema: ¿Cómo llamamos a la IA?
Aquí es donde el equipo de Tantita Tinta encuentra lo más interesante. La primera conclusión de este grupo es un documento titulado Human Generative Workflows. ¿Su punto principal? Que estamos usando el término “IA” como si fuera un saco donde cabe todo, desde herramientas de edición que usamos desde hace años, hasta sistemas complejos que apenas están aprendiendo a escribir guiones. Su propuesta es simple: necesitamos poner orden en el vocabulario.
La idea central es clara: el humano siempre debe estar al mando. No se trata de prohibir la tecnología, sino de clasificarla para que los creativos sepan exactamente qué herramientas les ayudan a potenciar su chamba y cuáles son, en realidad, una amenaza para el capital humano.
¿Es esto el fin de la pelea?
Ni de chiste. Aunque el documento busca ponernos a todos en el mismo canal, los creadores de esta iniciativa admiten que esto es apenas el primer escalón. Temas espinosos como los derechos de autor, el pago por uso de datos, las licencias y la transición laboral siguen siendo el elefante en la habitación. Estamos hablando de una industria que mueve miles de millones de pesos (inversiones que fácilmente superan los 20 mil millones de pesos mexicanos en producciones de alto nivel) y que no se va a dejar desestabilizar por un bot.
Por ahora, este grupo secreto se mantiene como una propuesta ética y estratégica, no una ley obligatoria. Sin embargo, en Tantita Tinta creemos que el simple hecho de que los creativos y los programadores finalmente se estén sentando a negociar es un paso gigante. ¿Lograrán mantener a la IA como nuestra aliada y no como nuestra reemplazo? Habrá que seguirles la pista muy de cerca.
Fuente: Sopitas Cine y TV