El destino de One Piece se decide en este combate
Si eres seguidor de las aventuras de los Sombrero de Paja, sabes perfectamente que el manga ha estado acumulando una tensión insoportable. En Tantita Tinta hemos seguido de cerca cada capítulo, y lo que acaba de suceder en el número 1187 es, sencillamente, histórico. Después de un breve vistazo al pasado de Brook, Eiichiro Oda nos ha plantado de golpe en el presente: el momento en que Monkey D. Luffy se planta frente a frente con Nerona Imu, el autoproclamado Dios del Mundo.
Un inicio de pelea que nos dejó sin aliento
Tras el golpe contundente que Luffy conectó en el capítulo anterior, el episodio 1186 retoma la acción con una intensidad que no veíamos hace tiempo. Imu, lejos de amedrentarse, invocó unas temibles criaturas de fuego oscuro que dejaron fuera de combate a Loki de un solo movimiento. La escena es impactante: el gigante cae derrotado y, en su caída, el cubo que mantenía cautiva a Gunko se agrieta. La mesa está servida para que el caos escale a niveles nunca antes vistos.
Mientras tanto, el resto de la tripulación también tiene las manos llenas. Zoro se mide en un duelo contra Sommers, mientras que Sanji enfrenta un dilema ético clásico de su personalidad: ¿cómo pelear contra una criatura que es mujer? Aunque esto nos genera el drama de siempre, Oda aprovechó para darnos una pista dorada. Gracias a un recuerdo de Scopper Gaban, se confirma que Sanji posee el Haki del Rey. Básicamente, el mangaka nos acaba de confirmar que nuestro cocinero favorito está a punto de recibir un power-up que lo llevará a otro nivel de poder.
Luffy vs. Imu: El duelo de las ideologías
El clímax llega con el panel que seguramente ya es el fondo de pantalla de medio mundo: Luffy e Imu cara a cara, bajo el rótulo de “Rey del Mundo Nerona Imu vs. Yonko Monkey D. Luffy”. Más allá de los golpes, lo que realmente nos hace vibrar en Tantita Tinta es la declaración de principios de Luffy. Imu intentó etiquetarlo como “Joy Boy”, pero la respuesta de nuestro protagonista fue clara y contundente: “No soy Joy Boy, soy Monkey D. Luffy y me convertiré en el próximo Rey de los Piratas”.
Esta es la confirmación definitiva de que Luffy no busca ser una reencarnación ni un seguidor de profecías; él es su propio dueño. La batalla apenas comienza, pero el tono épico ya está marcado.
¿Qué significa esto para el futuro de la serie?
Estamos ante el inicio de una ronda de peleas que, sin exagerar, marcará el final de la obra. Con la trama convergiendo hacia el enfrentamiento contra el gobierno mundial, es momento de que todos nos pongamos al día. En México, los tomos suelen rondar los 150 a 200 pesos mexicanos dependiendo de la edición, una inversión pequeña para vivir una de las mejores historias de nuestra era.
¿Podrá Luffy vencer a un supuesto dios? ¿Cómo logrará Sanji superar su código moral para enfrentar a su rival? La moneda está en el aire y la expectación es total.
Fuente: VidaExtra