El caso del ‘francotirador’ de Puebla: ¿Cómo un farmacéutico sembró el terror en la Atlixcáyotl?

La pesadilla de los automovilistas en Puebla finalmente tiene un rostro: la detención de Rafael Zabalda

Durante meses, los poblanos que transitaban por la Vía Atlixcáyotl vivieron bajo un estado de alerta constante. Lo que parecía un viaje rutinario al trabajo o a casa se convertía, de un momento a otro, en una escena sacada de una película de acción. ¿El motivo? La presencia de un agresor que, sin motivo aparente, disparaba contra automovilistas y motociclistas. Hoy, en Tantita Tinta, desmenuzamos el caso que mantuvo en vilo a la zona más exclusiva de Puebla.

¿Quién es Rafael Zabalda?

El detenido es un farmacéutico de origen español que, según las investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE), operaba con una frialdad sorprendente. Zabalda no seguía un horario ni tenía un perfil de víctima definido; atacaba al azar, convirtiendo las vialidades en su campo de tiro personal. De acuerdo con el fiscal José Luis Hernández, el sujeto se desplazaba en una camioneta GMC Denali blanca, un vehículo que pronto se volvió el centro de las pesquisas al carecer de placas de circulación.

El modus operandi: una sombra en la carretera

El terror comenzó a gestarse desde hace al menos tres meses. Los reportes sobre vehículos con impactos de bala empezaron a acumularse desde abril, pero fue hasta junio, tras el ataque a un repartidor, que las autoridades encendieron los focos rojos y formalizaron la carpeta de investigación por lesiones dolosas.

Para atrapar a Zabalda, la FGE tuvo que desplegar tecnología de punta: peritajes balísticos, reconstrucción de trayectorias con inteligencia artificial y un análisis exhaustivo de las cámaras del C5. Fue precisamente en las grabaciones donde se observó el patrón: la GMC blanca aparecía en el lugar y momento precisos de los ataques.

Un desenlace violento

La madrugada del martes 14 de julio de 2026 marcó el fin de la cacería. Tras obtener una orden de aprehensión, agentes ministeriales realizaron cateos simultáneos en el fraccionamiento Santa Fe y en la colonia Anzures. La captura no fue sencilla; al verse acorralado, Zabalda recibió a los agentes a tiros, aunque afortunadamente el enfrentamiento concluyó sin heridos, dejando solo daños materiales en vehículos oficiales.

En el cateo de Anzures, la policía se encontró con un auténtico arsenal: diversas armas de fuego, múltiples cartuchos, equipo de cómputo y una cantidad considerable de efectivo (que, según reportes, asciende a varios miles de pesos, aunque el monto exacto sigue bajo investigación).

¿Qué sigue ahora?

En Tantita Tinta nos mantenemos al pendiente, pues la situación jurídica de Zabalda está por definirse ante un juez de control. Por ahora, la Fiscalía lo señala por tentativa de homicidio calificado y daños en propiedad ajena. Además, el caso se mantiene abierto ante la posible relación con otros eventos violentos, como el lamentable ataque contra un menor de 12 años en el Periférico Ecológico, aunque las autoridades han sido cautas al señalar que, por ahora, son hechos distintos.

Este suceso nos recuerda la importancia de la vigilancia ciudadana y el trabajo de inteligencia. Puebla respira un poco más tranquila, pero la duda sobre los motivos de este farmacéutico sigue resonando en la conversación pública.

Fuente: Sopitas Geek


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