Delfines en el olvido: La crisis que no termina en el antiguo delfinario de Cancún

El limbo de nueve delfines tras el cierre de un gigante del entretenimiento

Si alguna vez visitaste Cancún, seguro escuchaste sobre el famoso centro de nado con delfines en Ventura Park. Pero hoy, ese lugar no es más que una zona de silencio y preocupación. A casi un año de que el parque dejara de operar y tras la clausura oficial del delfinario por parte de la Profepa, nos enfrentamos a una realidad incómoda: ¿qué va a pasar con los nueve delfines que aún llaman ‘casa’ a esas albercas?

En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de investigar qué está pasando con Solei, Oceanía, Mincho, Diego, Squalo, Flex, Apolo, Solomon y Satu. Estos ejemplares, algunos de ellos con más de 30 años de edad, se encuentran en un estado de vulnerabilidad que nos rompe el corazón.

Condiciones críticas y una salud que no espera

La situación es, francamente, desesperante. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) asegura que los animales están siendo monitoreados, reciben comida y atención veterinaria. Sin embargo, organizaciones como Empty the Tanks México sostienen que los ejemplares viven en una situación de abandono total.

El panorama clínico es preocupante. Tres de ellos están en una situación límite:

  • Mincho: Lucha contra un carcinoma que ya abarca el 70% de su lengua.
  • Solei: Presenta opacidad en ambos ojos y lesiones severas en la lengua.
  • Oceanía: Sufre inflamación crónica de las córneas.

El resto de los delfines no se queda atrás; el desgaste dental, las infecciones oculares y diversas lesiones son la constante en su día a día. Para nosotros en Tantita Tinta, es evidente que el entorno de concreto no ha sido un hogar amable durante estos años.

¿Por qué no simplemente ‘soltarlos’ en el mar?

Muchos se preguntan por qué el proceso es tan lento. La respuesta, aunque técnica, es triste: estos animales han vivido toda su vida en cautiverio. Liberarlos de golpe al océano sería una sentencia de muerte, ya que no poseen las habilidades necesarias para cazar o defenderse en mar abierto.

La opción que especialistas han puesto sobre la mesa es el traslado a corrales marinos. Son espacios supervisados, pero con agua natural y mucho más espacio, lo que permitiría una transición gradual. El problema es el riesgo: trasladar a Mincho, Solei y Oceanía, dada su fragilidad actual, podría costarles la vida durante el trayecto.

Un pasado oscuro: Cifras que alarman

El contexto no ayuda a calmar las aguas. Registros oficiales indican que entre junio de 2018 y agosto de 2025, 16 delfines murieron en estas instalaciones. Además, las inspecciones previas a la clausura revelaron la presencia de bacterias peligrosas como Escherichia coli y Salmonella en el agua. Aunque las autoridades insisten en que la calidad del agua ha mejorado desde que se tomó el control en octubre de 2025, la confianza de la sociedad sigue en mínimos históricos.

Hoy, el futuro de estos nueve ejemplares sigue siendo un signo de interrogación. Mientras los procesos burocráticos y las evaluaciones médicas continúan, el tiempo corre en contra de quienes no tienen voz para pedir ayuda. Seguiremos al pendiente de este caso, porque en Tantita Tinta creemos que el bienestar animal debe ser siempre la prioridad.

Fuente: Sopitas Musica


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