¿Hasta dónde llega la desesperación?
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que cuando el río suena, agua lleva, pero a veces, lo que suena es una alerta roja de negligencia. Recientemente, nos topamos con un caso que parece sacado de una serie de suspenso de bajo presupuesto: una supuesta clínica en Londres que, bajo la promesa de curar el cáncer en etapa 4, está sometiendo a sus pacientes a procedimientos que harían temblar a cualquier médico serio.
El protagonista de esta historia no es un oncólogo ni un científico. Se trata de Alastair Jessel, un exfabricante de helados artesanales que, sin ninguna formación médica, decidió abrir su propia clínica. Su método ‘estrella’ consiste en dejar a los pacientes totalmente desnudos, desde el cuello hacia abajo, dentro de una bolsa de plástico para luego exponerlos a gases de dióxido de cloro. Sí, leíste bien: ese químico que se usa como blanqueador industrial es lo que este señor aplica sobre personas vulnerables.
¿Qué es el ‘Protocolo G’ y por qué debería preocuparnos?
Este tratamiento, apodado ‘Protocolo G’, es una variante extremista de las ya cuestionadas terapias de dióxido de cloro. Aunque los promotores de estas pseudociencias insisten en que es una cura milagrosa para todo —desde el COVID-19 hasta el cáncer—, la realidad es que no existe ni una pizca de evidencia científica que respalde sus beneficios. Al contrario, las autoridades de salud a nivel mundial han advertido hasta el cansancio sobre los riesgos de ingerir o inhalar estas sustancias.
Para que te des una idea del nivel de absurdo, Jessel, el dueño de la clínica, ha llegado a afirmar que el cáncer es causado por cosas tan mundanas como el estrés laboral o una mala racha en el matrimonio. Para él, ver a pacientes desnudos en bolsas de plástico es solo parte de su labor como ‘emprendedor’.
Un negocio que sangra el bolsillo y la esperanza
La tragedia no solo es física, sino también económica. Casos como el de Natalie Passant, quien perdió a su padre tras haber gastado cerca de 100 mil pesos (aprox. 5,000 USD) en tratamientos en esta clínica antes de que falleciera, demuestran que estas pseudoterapias son un golpe bajo para quienes buscan desesperadamente una alternativa.
- El riesgo es real: Expertos de Cancer Research UK advierten que abandonar tratamientos aprobados médicamente por estos ‘remedios’ puede ser mortal.
- Lagunas legales: Es increíble, pero las autoridades en el Reino Unido han tenido dificultades para clausurar el lugar porque, técnicamente, al no haber médicos titulados involucrados, el caso termina fuera del alcance de los organismos de salud tradicionales.
En Tantita Tinta insistimos: antes de tomar cualquier decisión sobre tu salud o la de tus seres queridos, acércate a los profesionales. Internet está lleno de ‘influencers’ y entusiastas que, tras ver un par de videos en YouTube, se sienten con la autoridad de recetar sustancias tóxicas. No te dejes engañar por soluciones mágicas que, al final del día, solo te dejan en la bolsa de plástico del problema y sin un centavo en la bolsa del pantalón.
Fuente: WIRED en Español