De un meme de internet a la pantalla grande: La historia detrás del fenómeno Backrooms

Del cuarto de juegos a Hollywood

En Tantita Tinta sabemos que internet es un caldo de cultivo para cosas extrañas, pero pocas han escalado tan rápido como el fenómeno de Backrooms. Kane Parsons tenía apenas 16 años cuando, desde su recámara y armado con mucha creatividad, decidió darle vida a un meme que nació en los rincones más oscuros de 4chan. Lo que empezó como un ejercicio de edición con Blender y Adobe After Effects, hoy se ha convertido en una de las apuestas más arriesgadas y esperadas de la gran pantalla.

Parsons, quien hoy tiene 20 años, se ha convertido en el director más joven en trabajar con A24. Y aunque su ascenso parece un cuento de hadas, él lo ve como una racha de trabajo constante donde ni siquiera ha tenido tiempo de asimilar el éxito. “Ha sido un ir, ir, ir”, confiesa a nuestros colegas. Pero, ¿qué hace que estos cuartos amarillos y vacíos tengan a todo el mundo al borde del asiento?

¿Qué son los Backrooms?

Para quienes no siguen el hilo, la historia original habla de un lugar fuera de la realidad: “los cuartos traseros”. Imagina un espacio de casi mil millones de kilómetros cuadrados de oficinas vacías, con paredes de un amarillo enfermizo, alfombras húmedas y el zumbido insoportable de luces fluorescentes. Un usuario anónimo de 4chan lanzó la premisa en 2019, pero fue Parsons quien, con su corto de nueve minutos, nos hizo sentir el verdadero terror de estar atrapados en un laberinto infinito donde algo te acecha.

El terror no necesita internet (o eso parece)

La película, protagonizada por Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve, nos traslada a los años 90. Aquí no hay Google Maps ni tutoriales de YouTube que valgan. Clark, el protagonista, es un hombre estancado en su vida, dueño de una tienda de muebles en California, que termina encontrando una grieta en la realidad. La decisión de situar la historia en esta década no es casual: Parsons quería evitar la tecnología moderna para amplificar esa sensación de aislamiento total que tanto nos pone los pelos de punta.

Para nosotros en Tantita Tinta, lo más fascinante no es solo el terror, sino cómo Parsons logró convencer a leyendas como James Wan (el maestro detrás de El Conjuro) de producir su visión. El chavo logró mantener la esencia del mito colaborativo sin dejar que las teorías de los fans arruinaran la magia de lo desconocido.

¿Por qué deberías verla?

  • Originalidad: Es una rareza en un Hollywood que vive de refritos.
  • Atmósfera: Prepárate para revisar tu hombro constantemente después de salir de la sala.
  • Tensión pura: Es un estudio sobre el miedo a lo desconocido, ese que te hace sentir que, aunque estés solo en el estacionamiento, alguien (o algo) te está observando.

Aunque el éxito financiero parece asegurado —se espera que supere cualquier récord previo del estudio—, la verdadera victoria es haber convertido un concepto de internet en un lenguaje cinematográfico serio. Parsons demostró que, si escuchas a la comunidad digital y tienes el valor de crear, puedes pasar de un video viral a dirigir a los mejores.

Así que ya lo sabes, la próxima vez que veas una puerta extraña o un pasillo que parece no tener fin, piénsalo dos veces antes de entrar. Podrías terminar en los Backrooms.

Fuente: WIRED en Español


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