¡Prepárate, México! Lo que vivimos en Japón con Atarashii Gakko es solo un adelanto de lo que viene
Si eres de los que ya tiene su lugar apartado para el próximo martes 8 de diciembre en el Velódromo Olímpico de la Ciudad de México, ve ajustando tus expectativas: te espera una descarga de energía nivel dios. En Tantita Tinta tuvimos la oportunidad de viajar hasta Japón para ver a Atarashii Gakko en su terreno, antes de que el grupo japonés regrese a tierras aztecas para incendiar el escenario una vez más.
Recordarás que el fenómeno de Suzuka, Mizyu, Rin y Kanon en México explotó durante el Corona Capital 2023. Para muchos, fue una sorpresa total ver a un proyecto de J-Pop acaparar las miradas de esa forma, pero quienes estuvimos ahí supimos de inmediato que estábamos presenciando algo histórico. Ahora, verlas en la ASOBI EXPO y el PAMYU FES en Tokio nos confirmó algo: este grupo no solo es música, es una experiencia inmersiva que desafía cualquier etiqueta.
Una lección de orden y energía: La experiencia de vivir un concierto en Japón
Asistir a un festival en Japón es un choque cultural de los buenos. Para empezar, el formato de la ASOBI EXPO es de otro planeta. Imagínate un evento en la Toyota Arena donde, en poco más de 4 horas, pasan más de 30 actos musicales mezclados con pasarelas de moda. Todo cronometrado al milímetro.
Aquí en Tantita Tinta nos llamó la atención un detalle clave: la disciplina del público. Mientras que en México estamos acostumbrados a grabar cada segundo del concierto con el celular, en Japón la cosa es distinta. La gente disfruta el momento a través de sus lightsticks, creando una sincronía visual impresionante. Es una tradición que une a familias y amigos, todos moviéndose al mismo ritmo.
Más allá del fenómeno viral
La agencia que las representa, ASOBISYSTEM, está haciendo las cosas bien. Proyectos como KAWAII LAB —con grupos como Fruit Zipper o Candy Tune— nos dan una pista de por dónde va la nueva ola del pop japonés. Pero, cuando llega el turno de Atarashii Gakko, el ambiente cambia. Es un caos controlado, una mezcla de funk, techno y una actitud que te obliga a dejar de lado la pena y empezar a bailar.
Canciones como “OTONABLUE” o el remix de “Pineapple Kryptonite” no son solo tracks; son himnos que en vivo se transforman en un rave absoluto. Suzuka, como frontwoman, tiene esa magia de conectar con la gente, bajando del escenario y rompiendo esa barrera invisible que suele existir en los conciertos masivos.
¿Qué podemos esperar para diciembre en México?
La expectativa está a tope. Si en Japón, donde ya son profetas, el show es vibrante, en la Ciudad de México estamos seguros de que será una locura. El Velódromo Olímpico será testigo de cómo estas cuatro artistas nos demuestran por qué su propuesta ha roto fronteras.
Para que te des una idea, los boletos para este tipo de eventos suelen rondar precios muy competitivos, y aunque varían según la zona, el valor de ver una producción de esta calidad es incalculable. Por cierto, ¿ya te contamos que les llevamos unas playeras de México hasta Japón? Spoiler: se veían increíbles con ellas. Mantente al pendiente de Tantita Tinta, porque se viene la entrevista exclusiva que logramos conseguir allá y créenos, no te la quieres perder.
Fuente: Sopitas Musica