¿Qué está pasando en el mundo del arte y la tecnología?
Si alguna vez pensaste que el futuro se vería como una película de ciencia ficción de bajo presupuesto, prepárate porque la realidad acaba de superar a la ficción. En Tantita Tinta nos quedamos fríos al ver las imágenes que están circulando desde el museo Neue Nationalgalerie en Berlín: una manada de perros robots, que parecen salidos de una pesadilla, pasean por las salas luciendo los rostros hiperrealistas de los magnates más poderosos del planeta, como Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos.
¿Arte o una advertencia distópica?
La exposición, titulada “Regular Animals”, es obra del famoso artista digital Beeple (Mike Winkelmann). No, no es inteligencia artificial generativa aplicada a un video; son piezas físicas reales. Estamos hablando de chasis robóticos de alta tecnología coronados por cabezas de silicona tan detalladas que, si las ves de lejos en un pasillo oscuro, probablemente saldrías corriendo.
Pero el proyecto no solo busca causar un susto. Según los organizadores, la intención de Beeple es poner sobre la mesa cómo nuestra percepción de la realidad está siendo moldeada —y a veces distorsionada— por los algoritmos y las grandes plataformas digitales que estos personajes controlan. Es una crítica visual al poder que las empresas tecnológicas tienen sobre nuestra visión del mundo.
El comportamiento de los “perros” millonarios
Lo más inquietante no es solo el realismo de las caras, sino lo que hacen estos robots. Mientras recorren el museo, estas máquinas utilizan inteligencia artificial para procesar su entorno y transformarlo en imágenes que proyectan o imprimen, basándose en la “personalidad” de quien representan. Por ejemplo, el perro con la cara de Picasso va dejando tras de sí imágenes de estilo cubista. Es una forma de decir que, al final del día, estamos consumiendo la visión sesgada de estas figuras a través de nuestra pantalla de celular.
¿Por qué deberías poner atención?
Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de instalaciones son vitales para entender hacia dónde vamos. No es solo un truco publicitario; es una invitación a preguntarnos qué tan condicionados estamos por las decisiones de estos hombres. ¿Cuántas veces al día tomamos una decisión basada en lo que el algoritmo de alguien como Zuckerberg quiere que veamos? Estos robots, literalmente, están marcando territorio con “hechos” procesados por máquinas.
La exposición ya había causado revuelo en la edición 2025 de Art Basel Miami Beach, donde se estima que la inversión técnica y el despliegue logístico para mover esta instalación ronda los cientos de miles de pesos mexicanos, aunque el valor artístico y conceptual es incalculable. Es una muestra de que el arte contemporáneo ha dejado atrás los lienzos para empezar a usar hardware, sensores y una buena dosis de crítica política.
Así que, si te encuentras en Berlín, date una vuelta por el museo. Pero advertido estás: no te sorprendas si te topas con el perro-Musk y sientes que te observa con más inteligencia de la que debería tener un juguete metálico.
Fuente: Sopitas Geek