De la cocina al escenario mundial: La magia creativa detrás de Polo & Pan

El sello francés que pone al mundo a bailar

Si alguna vez has escuchado un track de Polo & Pan, sabes que no es música electrónica común. Es algo más: un viaje sonoro, una atmósfera que te transporta de una playa en el Mediterráneo a un club nocturno en la Ciudad de México. Recientemente, el dúo conformado por Paul Armand-Delille y Alexandre Grynszpan visitó nuestro país y, en Tantita Tinta, aprovechamos para platicar con ellos sobre cómo logran convertir ideas tan abstractas en esos hits que no podemos dejar de repetir.

¿Cómo evoluciona un sonido?

Muchos pensarían que al pasar de tocar en bares pequeños a encabezar festivales masivos con miles de asistentes, la estrategia de composición cambia radicalmente. Sin embargo, Paul nos confiesa que la esencia se mantiene intacta: “Siempre estamos hablando de nuevas ideas; una película, un instrumento, una canción. No pensamos demasiado en cómo vamos a tocarlo después”.

Esa frescura es precisamente lo que los mantiene vigentes. Para Alexandre, el verdadero desafío es la experimentación constante. “Inconscientemente, intentamos que la gente baile con cualquier tipo de influencia. Puedes bailar música clásica o sonidos vintage. A veces es un reto tomar una canción viejita y transformarla en algo para la pista, pero amamos ese proceso”.

La influencia del French Touch

El año pasado, Francia reconoció oficialmente al French Touch como patrimonio cultural. Pero, ¿qué hace a la electrónica francesa tan especial? Para el dúo, la respuesta está en la mezcla. Francia no solo es sinónimo de moda o alta cocina, es un crisol de culturas. “Tenemos la influencia de grandes como Serge Gainsbourg o Vladimir Cosma. Somos afortunados porque, al estar en Francia, tenemos muchas culturas dentro de un solo país, lo que nos permite conectar más fácil con el mundo”, explica Pan.

Instrumentos de cocina y texturas de la naturaleza

Uno de los temas más interesantes de su álbum ’22:22’ es la textura de los sonidos. ¿Alguna vez imaginaste que para crear una canción se puede usar una copa de vino? Pues ellos lo hacen. Paul nos contó sobre su colaboración con Axel Lecourt, un cuentacuentos que utiliza instrumentos de piedra, agua y hasta sonidos de aves.

Pero a veces, la genialidad está en la alacena. “En ‘Dorothy’, estábamos en el estudio y fuimos a la cocina. Tomamos tres vasos, les pusimos agua para obtener diferentes notas y simplemente golpeamos”, recuerda Alexandre. Es esa capacidad de encontrar música en lo cotidiano lo que hace que su propuesta se sienta tan humana en un mundo cada vez más digital.

¿Qué sigue para el dúo?

Ahora mismo, después de una gira intensa, Polo & Pan se están tomando un respiro creativo. Aunque ambos trabajan en proyectos personales, aseguran que están recargando energía. Si bien no adelantaron fechas de un nuevo lanzamiento, la expectativa crece. Después de todo, cuando tu estudio de grabación incluye desde instrumentos ancestrales hasta cristalería de cocina, el siguiente paso siempre promete ser una sorpresa.

En Tantita Tinta nos queda claro que su éxito no es casualidad; es producto de no tener miedo a salirse de la caja y ver la música como un juego constante. Estaremos muy pendientes de lo que este par decida crear a continuación.

Fuente: Sopitas Cosas


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