¿Vale la pena pagar 400 pesos por un juego independiente? Un desarrollador nos dio la lección del siglo
En Tantita Tinta sabemos que detrás de cada proyecto hay meses, o incluso años, de desvelos, café y mucha, pero mucha chamba. Sin embargo, hay jugadores que a veces pierden de vista el trabajo detrás de la pantalla. Esto le pasó a un pequeño estudio llamado Stellar Jockeys, cuando un par de usuarios en Steam decidieron que los 20 dólares (unos 400 pesos mexicanos, al tipo de cambio actual) que pedían por su juego Brigador eran “demasiado caro”.
Lo que esos usuarios no esperaban era que Hugh Monahan, uno de los desarrolladores, tuviera una noche inspirada (y con unas copitas de más) que cambiaría el destino de su juego para siempre.
5 años de vida resumidos en una respuesta histórica
La respuesta de Monahan no fue un simple berrinche; fue una radiografía honesta y mordaz sobre lo que implica crear un videojuego desde cero, sin el respaldo de una gran distribuidora y financiando todo de su propia bolsa. El desarrollador detalló que, para ellos, esos 20 dólares no eran un lujo, eran una necesidad de supervivencia.
En el post de la comunidad, Monahan soltó verdades como puños. Por ejemplo, comparó el tiempo de desarrollo (5 años) con situaciones de la vida real:
- Haber cursado un doctorado.
- Haberse casado y tenido dos hijos.
- Ver completitos los 262 episodios de Dos hombres y medio (algo que, en palabras del propio desarrollador, no le recomiendan ni a su peor enemigo).
- Aumentar 9 kilos por el estrés de fundar una empresa.
¿Qué recibes realmente por 400 pesos?
Para poner las cosas en perspectiva, el equipo de Tantita Tinta destaca que Brigador no es cualquier cosa. Ofrece 2 horas de música original, más de 100 unidades enemigas y un mapa que abarca cerca de 5 kilómetros cuadrados de puro caos destructible.
Monahan fue claro con las matemáticas: después de la tajada de la tienda digital y los impuestos, de esos 400 pesos originales, a ellos les quedaban apenas unos 200 pesos. Si querían recuperar su inversión y pagarse un sueldo mínimo, necesitaban vender 25,000 copias. “No estamos pidiendo lástima”, escribió, “pero si la gente no está dispuesta a pagar por la calidad y la innovación, menos personas se arriesgarán a crear cosas nuevas”.
El marketing accidental más efectivo
La respuesta fue tan brutalmente honesta y divertida que se volvió viral. En lugar de alejar a los compradores, la gente se volcó a apoyar al estudio. Lo que comenzó como un comentario de alguien que quería pagar menos, terminó convirtiéndose en la mejor campaña publicitaria de la historia del título. El éxito fue tal, que el desarrollador fue invitado a la Game Developers Conference (GDC) en 2017 para hablar sobre cómo la transparencia y la conexión real con el usuario pueden ser la mejor estrategia de mercado.
Hoy en día, Brigador cuenta con reseñas sumamente positivas. Es una gran lección: cuando valoramos el trabajo de los creadores, permitimos que la industria siga innovando. Así que la próxima vez que veas un juego independiente, recuerda: detrás de ese precio hay mucha tinta y mucho corazón.
Fuente: VidaExtra