¿Pagarías más de 160 mil pesos por una playera usada?
En Tantita Tinta siempre hemos dicho que el valor de las cosas no siempre está en el precio, pero a veces el mercado de coleccionistas nos demuestra que, si el objeto perteneció a una leyenda del rock, el cielo es el límite. Esta vez, el objeto del deseo es una playera que perteneció a Kurt Cobain y que actualmente está causando un revuelo en la casa de subastas Julien’s.
Una historia de amistad más allá de la fama
La historia detrás de esta prenda es tan auténtica como el sonido del grunge. Patty Schemel, la legendaria baterista de Hole y amiga íntima de Cobain, es quien ha decidido poner a la venta este pedazo de historia. Pero ojo, aquí no hay una relación de fan-ídolo; se trataba de dos amigos que compartían una afición casi terapéutica: la búsqueda de tesoros en tiendas de segunda mano y una obsesión compartida por el cine.
La playera en cuestión hace referencia a la película Foxes, protagonizada por Jodie Foster, que era la cinta favorita de Schemel. Según cuentan los registros de la subasta, durante una sesión fotográfica con el reconocido fotógrafo Anton Corbijn —autor de las imágenes más icónicas de la banda—, a Kurt le ofrecieron varias opciones de vestuario. Al ver la playera de la película, la eligió pensando directamente en Patty. Al terminar la sesión, pidió quedársela para regalársela a su amiga.
El valor de lo intangible
Originalmente, los expertos de Julien’s estimaban que la prenda alcanzaría un valor de entre 80,000 y 120,000 pesos mexicanos. Sin embargo, la puja ya ha superado los 160,000 pesos (unos 8,000 dólares). ¿A qué se debe este fenómeno? No es solo algodón usado; es la conexión tangible con un momento específico de la historia de la música.
La pieza viene acompañada de una carta de autenticidad escrita por la propia Schemel, donde relata cómo, en 1993, Kurt se la entregó personalmente cuando ella fue a recoger a Courtney Love para un ensayo de Hole. “Deberías quedarte con esta”, le dijo Cobain, sin saber que tres décadas después, ese gesto casual se convertiría en un artículo de alta cotización.
¿Es una locura o una inversión?
Para nosotros en Tantita Tinta, este caso pone sobre la mesa el debate eterno sobre el coleccionismo. Mientras algunos ven una oportunidad de poseer una extensión del espíritu de los 90, otros se preguntan si no estamos llevando el culto a la personalidad demasiado lejos. Lo que es un hecho es que la imagen de Cobain, cuya foto principal en Spotify proviene precisamente de esa sesión con Corbijn, sigue siendo una potencia cultural que mueve millones.
¿Tú qué opinas? ¿Pagarías una fortuna por un objeto que, más allá de su estado de conservación, carga con tanto peso emocional y musical? Al final del día, lo que queda claro es que, a pesar de los años, el legado de Kurt sigue más vivo (y caro) que nunca.
Fuente: Sopitas Musica