¿Qué está pasando con ‘Un poeta’?
Si eres de los que disfruta descubrir joyas cinematográficas, seguramente ya escuchaste sobre Un poeta, la cinta del director colombiano Simon Mesa Soto que nos voló la cabeza hace apenas un año. Esta película no solo nos regaló una historia entrañable, sino que se llevó el Premio del Jurado en la sección Un Certain Regard del Festival de Cannes. En Tantita Tinta, nos queda claro por qué: es una pieza brillante que ha ido ganando fans a ritmo acelerado.
Pero, como ya es costumbre en la industria, el éxito trae consigo un efecto secundario: el remake. Recientemente se anunció que el director Nathan Silver y la producción francesa de Said Ben Said tomarán la historia para llevarla al corazón de Nueva York. Y claro, el internet explotó.
La historia detrás de la controversia
Para quienes no han visto la cinta, Un poeta nos presenta a Oscar Restrepo, un hombre que en su juventud prometía ser una figura literaria de renombre, pero que terminó hundido en la miseria. Su vida da un giro inesperado cuando conoce a Yurlady, una adolescente de origen humilde con un don poético que deja chiquito a cualquiera que Oscar haya conocido antes. La obsesión de Oscar por moldear a esta joven artista es el eje de una trama que te mantiene al borde del asiento.
El problema no es que la historia sea mala (al contrario, es una joya), sino la rapidez con la que se decidió hacer una versión en inglés. Apenas el año pasado brilló en festivales y este 2026 ya está llegando a plataformas de streaming, conquistando audiencias internacionales. Entonces, ¿era necesario rehacerla tan pronto?
El eterno dilema de Hollywood y los subtítulos
No es la primera vez que vemos esto. Recordemos aquel intento fallido de hacer El secreto de sus ojos (2015), con Julia Roberts y Nicole Kidman, que terminó siendo una sombra olvidable del clásico argentino de 2009. Para nosotros, ver cómo Hollywood insiste en “traducir” historias que ya son perfectas en su idioma original, se siente como si el cine latinoamericano no fuera suficiente para el público estadounidense.
Incluso en pleno 2026, la resistencia a leer subtítulos en Estados Unidos sigue siendo una barrera enorme. Parece que para ellos, si no está en inglés, no existe. Es una postura que directores de la talla de Bong Joon-ho han criticado hasta el cansancio. Al final, el remake se percibe como una forma de decir: “la historia está buena, pero no la quieren ver así”.
¿Qué dice Simon Mesa Soto al respecto?
Ante tanto lío, el propio Mesa Soto tuvo que salir a dar la cara en The Hollywood Reporter. Para sorpresa de muchos, el director se mostró bastante ecuánime. Aclaró que esta versión será una inspiración y no una copia al carbón, y defendió su derecho a monetizar su trabajo.
“Para nosotros, el remake es un síntoma de la repercusión que la película ha tenido en la gente. Si algo me parece triste, es que tenga que justificar nuestra decisión como si hubiéramos hecho algo malo”, comentó. Además, dejó claro que, aunque no se trata de una fortuna millonaria, los derechos de adaptación permiten que los cineastas sigan viviendo de lo que aman. ¡Y en eso estamos totalmente de acuerdo!
En Tantita Tinta creemos que, aunque el remake siempre genere un poco de drama, lo más importante es que la película original siga siendo vista, valorada y, sobre todo, celebrada. ¿Tú qué opinas? ¿Crees que Nueva York podrá capturar la esencia de la poesía colombiana o mejor nos quedamos con la versión original?
Fuente: Sopitas Cine y TV