¿La economía mexicana despertó de malas? ¡Para nada!
Si eres de los que checa las noticias financieras antes de empezar la chamba para ver cómo viene la mano, seguramente te llevaste una grata sorpresa esta mañana. En Tantita Tinta estuvimos analizando los datos más recientes del INEGI y, la verdad, los números de abril dejaron a más de un analista con el ojo cuadrado. La economía mexicana no solo creció, sino que lo hizo con más fuerza de lo que todos esperábamos.
¿Qué dicen los números?
El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) nos soltó la bomba: un crecimiento mensual del 1.2% en términos reales respecto a marzo. Esto no es cualquier cosa, ya que con este repunte, la economía suma tres meses al hilo de avances. Para que te des una idea, no veíamos una racha así desde mediados de 2024. A nivel anual, el crecimiento fue del 2.2%, superando por mucho los pronósticos que pintaban un panorama más conservador.
¿Y por qué es esto relevante? Porque muchas veces nos quedamos con la idea de que la economía está estancada, pero este dato sugiere que, al menos por ahora, el motor nacional tiene más pila de la que creíamos.
¿Quiénes cargaron con el peso?
Si te preguntas qué fue lo que movió la aguja, la respuesta está en las actividades secundarias, que tuvieron un repunte del 2.1%. Aquí el héroe de la película fue el sector de la construcción, que se lanzó con un impresionante 7.6% mensual. Después de un marzo que dejó un mal sabor de boca con una caída del 2.8%, ver este rebote es un respiro para el gremio.
Además, las manufacturas también se pusieron las pilas, acelerándose un 1.2%. Por otro lado, las actividades terciarias (donde entran los servicios y el comercio) crecieron un 0.7%, aunque las actividades primarias tuvieron un pequeño traspié con una baja del 0.4%.
¿Podemos cantar victoria?
En Tantita Tinta siempre preferimos ir con calma. Como bien apunta el analista Arturo Espinosa, este reporte es el más optimista que hemos visto en un buen rato, lo que reduce el miedo a que el año se nos quede estancado. Sin embargo, no hay que echar las campanas al vuelo todavía. Aunque es una señal muy positiva, los expertos advierten que necesitamos ver si esta inercia se mantiene en los próximos meses.
La construcción, por ejemplo, suele tener movimientos bruscos. Si el sector logra estabilizarse junto con las manufacturas, entonces sí podríamos decir que estamos entrando en una etapa de expansión más sólida. Por lo pronto, tomemos este respiro como una buena señal de que la economía mexicana tiene capacidad de maniobra.
¿Qué te parece? ¿Has notado este movimiento en tu sector o en tu trabajo? Cuéntanos en nuestras redes, que en Tantita Tinta nos encanta escuchar qué opinas de estos temas que, aunque parecen muy de escritorio, terminan afectando la cartera de todos.
Fuente: Bloomberg Tecnologia