¿Te quedaste a ver los créditos? Deberías haberlo hecho
Seamos honestos: todos extrañamos la época en la que, una vez que salían las letras con los nombres de los actores, podíamos correr al estacionamiento para evitar el tráfico. Pero hoy, si no te quedas sentado hasta que se apagan las luces, te estás perdiendo de la mitad de la historia. En Tantita Tinta analizamos el caso de Posesión Infernal: En Llamas, que no solo nos regaló una dosis generosa de terror, sino que decidió jugarnos una carta maestra con no una, sino dos escenas post-créditos.
¡Ojo! A partir de aquí vienen spoilers pesados. Si no has visto la cinta, mejor deja de leer ahora mismo y regresa cuando ya te hayas recuperado del susto.
El regreso inesperado que nadie pidió (pero todos queríamos)
La primera escena nos trae de vuelta a Polly, esa abuelita que, a pesar de su demencia y de convertirse en un Deadite, parece tener más vidas que un gato. Aunque pensábamos que había terminado carbonizada tras el tremendo incendio que consume gran parte de la película, la vemos arrastrándose con ese toque de comedia negra que caracteriza a la saga. Su interacción con un conductor desprevenido nos recuerda que, en este universo, nunca puedes bajar la guardia.
La conexión que une los mundos
Pero es la segunda escena la que realmente nos voló la cabeza. Aquí es donde Posesión Infernal: En Llamas se conecta directamente con la entrega anterior, Evil Dead: El Despertar. En una escena que ocurre en una funeraria, vemos a una niña curioseando entre urnas crematorias hasta que se topa con la de Ellie Bixler, la madre poseída que nos hizo sufrir de lo lindo en la película previa. El resultado: un cuello roto y la frase “Mamá ha vuelto” que nos dejó helados.
¿Qué significa esto? Pues que el tablero de juego para la séptima entrega, titulada Evil Dead Wrath —con estreno programado para el 7 de abril de 2028—, está oficialmente servido. Aunque el presupuesto de estas producciones suele rondar los 250 a 350 millones de pesos mexicanos (dependiendo de la escala de la pesadilla), el valor de conectar universos cinematográficos no tiene precio.
¿Un movimiento estratégico o una ocurrencia de estudio?
Lo curioso de todo esto es que el director, Sébastien Vaniček, confesó que esta última escena fue una imposición del estudio. En palabras claras: le dieron libertad creativa total para la película, pero el estudio insistió en incluir ese puente hacia el futuro. “No sabía qué querían hacer con ella, no sé qué harán en el futuro”, comentó el director. Al parecer, el estudio sabe que el público quedó encantado (y aterrado) con la actuación de Alyssa Sutherland, y quieren asegurarse de tener ese as bajo la manga para cuando la saga decida resucitar nuevamente.
En Tantita Tinta creemos que, aunque sea una estrategia comercial clara, no podemos negar que nos deja con muchas ganas de ver qué demonios —literalmente— planean para el 2028. ¿Lograrán mantener el nivel de horror sangriento que define a la franquicia o se les quemará la mano en el intento? Estaremos pendientes.
Fuente: Espinof