Cuando perdimos el juicio: El documental que expone el sismo en el Poder Judicial

Un recorrido por el temido cambio judicial

En Tantita Tinta analizamos el impacto de las recientes decisiones que han sacudido al país. Recientemente, la Barra Mexicana, Colegio de Abogados destapó la cloaca con el estreno del documental “Cuando perdimos el juicio. Crónica de la reforma judicial en México”, dirigido por Amir Galván Cervera. El proyecto reúne las voces de especialistas y magistradas en retiro que no se guardaron nada y pusieron sobre la mesa un diagnóstico bastante rudo sobre el debilitamiento de la democracia y el Estado de derecho en nuestra nación.

Durante la presentación, Ana María Kudisch Castelló, mandamás de la Barra Mexicana, soltó un par de verdades que nos dejan pensando. Afirmó sin rodeos que la famosa reforma no fue una depuración para limpiar la casa, sino una jugada política para allanar el camino a los proyectos gubernamentales que el Poder Judicial, en su papel independiente, frenaba constantemente.

La cruda realidad que paga la gente a pie

Para el equipo de Tantita Tinta, lo más alarmante no son solo los encontronazos políticos, sino cómo este enredo legal afecta la chamba diaria de los juzgados. A dos años de su puesta en marcha, la reforma ha resultado ser un dolor de cabeza monumental, generando un rezago que no discrimina. Como bien señaló la especialista, el verdadero problema no está en las grandes obras nacionales, sino en la persona común que busca justicia para ver a sus hijos, tramitar una pensión alimenticia o resolver un pleito de guardia y custodia.

“Es una tristeza que a un profesionista, no importa qué profesión ezerzamos, se nos mida por una tómbola y por una votación popular”, lamentó Kudisch Castelló al criticar que se haya denigrado de tal forma la labor de los juzgadores, midiéndolos por azar y no por su experiencia.

Un llamado de alerta que trasciende fronteras

Por su parte, Juan Pablo Campos Gonzalez, de la Fundación Konrad Adenauer México, explicó que este audiovisual nació de una propuesta del Laboratorio de Estado de Derecho de Nueva York. El objetivo principal era doble: dejar constancia histórica de lo que ocurrió en México y servir como una especie de foco rojo o mecanismo de alerta para otros países de América Latina que podrían verse tentados a seguir el mismo camino.

En la misma línea, Javier Martín Reyes, investigador de la UNAM, calificó el desmantelamiento del sistema judicial y de los órganos con autonomía constitucional como un retroceso de proporciones históricas. Aunque hizo una autocrítica reconociendo que a la oposición y a los defensores de la democracia les faltó colmillo, articulación y mejor comunicación, recalcó que la culpa principal recae en quienes empujan proyectos de corte autoritario.

La conversación sigue abierta y en Tantita Tinta seguiremos dándole seguimiento a este drama legal que afecta directamente el pulso de nuestro México lindo y querido.

Fuente: El Universal


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