¿La IA está aprendiendo o simplemente está ‘fusilándose’ el trabajo de otros?
En Tantita Tinta siempre nos hemos preguntado hasta dónde llegará la Inteligencia Artificial, pero lo que está pasando con Anthropic, la empresa detrás del chatbot Claude, nos ha dejado con el ojo cuadrado. Resulta que las gigantes de la industria musical, Sony Music Publishing y Warner Chappell, le han puesto una demanda que, si sale mal, podría costarles una fortuna de esas que ni calculamos en la calculadora del celular.
¿Qué fue lo que pasó realmente?
La acusación no es cualquier cosa: se trata de uno de los casos de violación de propiedad intelectual más grandes que hemos visto en la era digital. Según los documentos legales presentados en un tribunal de California, Anthropic habría utilizado “decenas de miles” de letras de canciones y partituras protegidas para entrenar a sus modelos de lenguaje. Y aquí viene lo peor: para conseguir este material, la empresa presuntamente descargó más de 7 millones de copias de libros y archivos desde sitios piratas.
En lugar de pagar licencias como Dios manda, habrían tomado la vía rápida y económica. Entre las piezas que terminaron en la base de datos de entrenamiento aparecen auténticos himnos como “All I Want for Christmas is You” de Mariah Carey, “Eye of the Tiger” de Survivor, “Livin’ on a Prayer” de Bon Jovi y la infaltable “Hallelujah” de Leonard Cohen.
Las cuentas no salen baratas
Para que te des una idea del tamaño del lío, las editoriales están exigiendo una indemnización de hasta 150,000 dólares (unos 3 millones de pesos mexicanos, aproximadamente) por cada obra robada. Además, piden 25,000 dólares (cerca de 500,000 pesos mexicanos) por cada caso donde la empresa eliminó la información de identidad del autor, una práctica técnica que usaron para que no fuera tan evidente de dónde venía el material.
Si consideramos que, en un primer conteo, hay unas 20,000 obras involucradas, estamos hablando de miles de millones de pesos. Para nosotros en Tantita Tinta, este caso es un parteaguas, pues pone sobre la mesa el eterno debate: ¿la IA es una herramienta de creación o un instrumento para saltarse los derechos de autor?
No es la primera vez que Anthropic está en aprietos
No creas que son novatos en estos dramas. En septiembre de 2025, la compañía ya tuvo que soltar la cartera y llegar a un acuerdo tras una demanda similar por piratería de libros. En ese entonces, pagaron cerca de 3,000 dólares (unos 60,000 pesos) por cada obra utilizada ilegalmente. Aunque en el pasado algunos jueces han dicho que usar datos para entrenar IA no siempre es ilegal, lo que los expertos señalan aquí es el origen del material: el uso de sitios de piratería es lo que tiene a Anthropic contra las cuerdas.
- El alcance del daño: Se eliminaron identificadores de derechos de autor para evitar atribuciones.
- Responsables directos: La demanda apunta directamente al CEO, Dario Amodei, y al cofundador, Benjamin Mann.
- El argumento de los demandantes: “Optaron por recopilar copias no autorizadas para no pagar licencias”.
La tecnología avanza a pasos agigantados, pero parece que la ética legal va muy, muy atrás. Estaremos muy al pendiente de cómo termina este pleito millonario, porque lo que decida el juez marcará la pauta para todo lo que escuchamos y leemos generado por máquinas.
Fuente: Sopitas Cine y TV