La velocidad galáctica tiene un costo muy alto
Imagina la siguiente escena: estás a solo tres curvas de cruzar la meta, cuando de pronto otro corredor le da un llegue a tu vehículo repulsor y te manda directito a los desperdicios tóxicos de Sentinel I. Intentas enderezar el volante, pero ya es demasiado tarde. Esa nave que te tomó cuatro giras y 23 carreras afinar ahora está hecha pedazos por toda la pista, tu ficha de liga se fue al caño y el recorrido terminó.
Para nosotros en Tantita Tinta, este tipo de momentos son justo la salsa de la vida gamer. Lejos de ser un simple coraje, estas situaciones forman parte fundamental del camino para convertirte en el mero mero campeón de la Liga Galáctica en STAR WARS: Galactic Racer, título que ya puedes conseguir en las consolas Xbox Series X|S. De acuerdo con información compartida por Xbox Wire, el equipo de desarrollo buscó desde el día uno que la falla no solo fuera dolorosa, sino sumamente divertida y gratificante.
Fracasar es el mejor aceite para el motor
Kieran Crimmins, director creativo en Fuse Games, lo deja muy claro: “El sistema de accidentes está pensado para reflejar cómo nos gusta hacer juegos aquí. Chocar no es solo un gran espectáculo visual, también tiene consecuencias y recompensas mecánicas para que aprendas algo en tu siguiente intento”. Por su parte, Steve Uphill, cofundador del estudio, añade que el fracaso funciona como combustible dentro de sus mecánicas basadas en carreras continuas (runs), ayudando a que cuando por fin logres la combinación ganadora de piezas y mejoras, la victoria se sienta verdaderamente sudada y épica.
Pero, ¿cómo funciona exactamente este rollo de las carreras basadas en partidas? El título te invita a experimentar una y otra vez con diferentes estilos de juego:
- Elige tu nave: Desde un deslizador (skim speeder), pasando por una moto deslizadora, hasta un landspeeder, cada uno con su propio estilo y atributos bien definidos.
- Define tu estilo de carreras: ¿Quieres un bólido enfocado en postquemadores o mejor algo con sistema de enfriamiento? Tú decides la dirección inicial.
- Mejora sobre la marcha: Al terminar cada carrera consigues recompensas financieras para gastar en la tienda entre planeta y planeta, aunque las mejoras son aleatorias y ponen a prueba tu creatividad para armar la sinergia perfecta.
El terror de ‘estrellarte por completo’
Una de las reglas más duras del juego es el límite de accidentes. Si te la pasas chocando contra todo lo que se mueve, vas a agotar tus oportunidades y sufrirás un wreck out, lo que significa despedirte de tu ficha de liga y regresar al punto de salida. Los desarrolladores querían que cada decisión y cada curva pesaran de verdad en el control de tu computadora de vuelo, evitando que la banda maneje a lo loco sin importarle el drama.
Además, cada choque se genera de forma procedural y no con animaciones pregrabadas repetitivas. Esto significa que si manejas una moto deslizadora y te estrellas contra un árbol, verás un resultado completamente distinto al chocar una pesada máquina de carreras, logrando que cada trancazo cuente una historia cinemática y dolorosamente hermosa de hasta ocho segundos de duración.
Si andas con ganas de echar reta y probar tus reflejos con tus amigos, el juego también adapta este sistema al modo multijugador con sesiones más dinámicas donde te juegas el todo por el todo. Ya sea que juegues la campaña en solitario o en línea, STAR WARS: Galactic Racer te espera con las puertas abiertas en la tienda de Xbox para demostrar de qué estás hecho.
Fuente: Xbox Wire