¿Qué está pasando con las marchas de la CNTE?
Si este viernes te tocó vivir el calvario de la movilidad en la Ciudad de México, no estás solo. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha intensificado su jornada de lucha, convirtiendo las principales arterias de la capital en un tablero de ajedrez político que, desafortunadamente, los ciudadanos terminan pagando con horas perdidas en el tráfico.
En Tantita Tinta nos dimos a la tarea de desglosar qué es lo que está moviendo a los docentes y por qué la situación parece no tener una salida rápida. La exigencia es clara y no es nueva: el magisterio disidente pide a gritos la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, argumentando que sus pensiones se han visto mermadas tras años de políticas que consideran neoliberales.
De la “cascarita” en Reforma al plantón en el Centro
La protesta subió de tono este viernes. Mientras en puntos críticos como el cruce de Reforma e Insurgentes los maestros montaron desde bloqueos totales hasta partidos de fútbol improvisados, el resto de los chilangos intentaba descifrar cómo llegar a la chamba. ¿El impacto? Cierres estratégicos, Metrobus operando con retrasos considerables y un ambiente de tensión en el corazón de la metrópoli.
Pero el movimiento no se limita a la capital. En Chiapas, la situación escaló a otro nivel: alrededor de 13 gasolineras en Tuxtla Gutiérrez fueron “liberadas”, permitiendo a los automovilistas cargar combustible sin costo alguno. Esto ha generado dudas sobre el alcance de las movilizaciones y qué tanto peso real tiene la Asamblea Nacional Representativa en las decisiones que se toman a nivel nacional.
¿Qué es lo que realmente exigen?
- Pensiones dignas: Quieren dejar atrás las UMAs y regresar a un cálculo basado en salarios mínimos.
- Diálogo directo: La CNTE rechaza las mesas con funcionarios menores y exige sentarse cara a cara con la presidenta Claudia Sheinbaum.
- Abrogación total: Buscan echar atrás la reforma educativa y los candados de la ley de pensiones de 2007.
El costo de la incertidumbre
No solo los automovilistas sufren. Los comerciantes del Centro Histórico, especialmente en la calle Madero, han levantado la voz. Reportan una caída brutal en sus ventas debido a que el plantón ahuyenta al turismo y al flujo constante de gente. Para nosotros en Tantita Tinta, es evidente que existe una desconexión preocupante: mientras el magisterio asegura que su lugar es el aula y no las calles, la falta de una mesa de negociación efectiva mantiene a miles de alumnos sin clases y a las ciudades en parálisis.
El gobierno ha prometido que no habrá represión, pero la paciencia de la ciudadanía empieza a agotarse. Mientras tanto, las autoridades sugieren a los conductores tomar vías alternas como Circuito Interior o Avenida Chapultepec. La pregunta del millón es: ¿cuánto tiempo más podrá sostenerse este pulso sin que ninguna de las partes ceda un centímetro?
Por ahora, el llamado es a mantenerse informados, armarse de paciencia y, si puedes evitar las zonas de conflicto, hazlo. Estaremos monitoreando cómo se desarrolla el plantón este fin de semana, pues la Asamblea Estatal Permanente sigue evaluando sus próximos movimientos.
Fuente: Milenio