Un relevo anunciado en la cúpula petrolera
En Tantita Tinta sabemos que cuando se trata de la columna vertebral energética de México, cualquier movimiento levanta ámpula. Este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum dio un golpe de timón en Petróleos Mexicanos (Pemex), confirmando que Víctor Rodríguez Padilla deja la dirección general de la empresa. Pero, lejos de ser un movimiento intempestivo, la mandataria aclaró que este adiós ya estaba pactado desde el inicio de su gestión: el compromiso era mantener a Rodríguez al frente solo por un año y medio.
¿Quién toma las riendas?
El elegido para ocupar la silla principal es Juan Carlos Carpio Fragoso, un rostro que no le es ajeno a la presidenta. Carpio, economista formado en la UNAM y con una maestría por el CIDE, llega con un perfil técnico muy marcado. Durante el tiempo que Sheinbaum fue jefa de Gobierno en la Ciudad de México, él fungió como director general de Administración Financiera, lo que significa que sabe moverse como pez en el agua en temas de deuda y finanzas públicas.
El legado de Rodríguez y los retos a futuro
Durante su gestión, Víctor Rodríguez Padilla presumió logros interesantes. Entre ellos, destacó la simplificación de la estructura de Pemex mediante la desaparición de empresas subsidiarias y un régimen fiscal que, asegura, ha dado un respiro a la petrolera. Además, el exdirector presumió que, por primera vez en más de una década, las agencias calificadoras habían mostrado un optimismo que no se veía hace mucho.
Sin embargo, la realidad a veces es terca. Apenas un día antes del anuncio, la agencia S&P Global Ratings ajustó la perspectiva de la nota crediticia de Pemex a “negativa”, un reflejo directo de los nubarrones que acechan a la economía nacional: el crecimiento lento y la presión de la deuda pública. En Tantita Tinta creemos que el reto para Carpio no será menor, pues deberá lidiar con un entorno internacional complejo y la urgencia de mantener la soberanía energética sin descuidar la salud financiera de la empresa.
La visión de la presidenta
Sheinbaum fue clara: el equipo que trabajó con Rodríguez se queda intacto. “Se quedan todos, porque lo han hecho muy, muy bien”, sentenció. Por su parte, Víctor Rodríguez no se va a su casa a descansar; la presidenta lo ha reclutado para encabezar el Instituto de Electricidad y Energías Limpias, buscando capitalizar su experiencia académica y científica.
Mientras tanto, Juan Carlos Carpio ya ha marcado su hoja de ruta: salir a campo, trabajar de la mano con los trabajadores petroleros y asegurar que Pemex siga siendo esa empresa del pueblo que tanto se defiende desde Palacio Nacional. La moneda está en el aire y la estabilidad de la petrolera será, sin duda, el tema de conversación en todas las mesas de análisis durante los próximos meses.
Fuente: Milenio