La llegada de CoD a Nintendo: un hito que sabe a poco
Desde que Brad Smith, el mero mero de Microsoft, soltó la bomba de que llevaría Call of Duty a más de 150 millones de jugadores nuevos para asegurar la compra de Activision-Blizzard-King, el mundo de los videojuegos se puso de cabeza. La gran promesa era clara: dejar de lado el miedo a la exclusividad y llevar la franquicia bélica más famosa a todas partes, incluyendo, por supuesto, a la casa de Mario. Pero, como todo en esta vida, la realidad a veces nos da un baño de agua fría.
En Tantita Tinta analizamos este movimiento estratégico. Han pasado tres años desde que se firmó el acuerdo, y aunque por fin tenemos Modern Warfare 4 en la flamante Nintendo Switch 2, el sentimiento general es de una deuda pagada, pero a medias. No llegó a la Switch original como muchos esperaban, sino que aterrizó en su sucesora, y el desempeño nos deja varias lecciones sobre qué esperar de esta alianza.
¿Vale la pena disparar desde una Switch 2?
Tuvimos la oportunidad de probar la beta multijugador y, hay que decirlo, el esfuerzo es meritorio. Lograr que un título de esta magnitud corra a unos estables 60 cuadros por segundo (FPS) en una consola que puedes llevar a la recámara o al parque es todo un logro de ingeniería. Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas.
El talón de Aquiles, curiosamente, es la fidelidad visual. Incluso con la integración de DLSS, nos encontramos con un problema serio de resolución. Los “dientes de sierra” (esos bordes pixelados que arruinan la inmersión) están presentes y molestan, especialmente cuando intentas distinguir a un enemigo escondido entre el ruido visual de los mapas modernos. En modo portátil la cosa mejora un poco, pero competir contra alguien en una PC o una consola de sobremesa de alto rendimiento se vuelve, siendo sinceros, una desventaja competitiva.
El lío de los controles: ni tan pro, ni tan ágil
Aquí es donde la experiencia se vuelve un poco caótica. Los Joy-Con, tan famosos por su versatilidad, sufren en un shooter competitivo. El recorrido de los joysticks es corto y la sensibilidad no te da la precisión necesaria para un enfrentamiento rápido. Intentar usar la función de “ratón” de los controles es una curiosidad que suena bien en el papel para juegos tipo Metroid Prime 4, pero que en un Call of Duty se siente como intentar ganar una carrera de la Fórmula 1 en un carrito de supermercado.
- Rendimiento: 60 FPS sólidos, un gran punto a favor.
- Visuales: Resolución inconsistente que complica ver a los oponentes.
- Control: Necesitas sí o sí un mando Pro si quieres tener oportunidad de ganar una partida.
Para nosotros en Tantita Tinta, la gran pregunta es si esta versión es realmente necesaria. Si bien es increíble tener la posibilidad de jugar una partida rápida mientras esperas el metro, el estándar técnico de la saga parece no encajar del todo con las bondades de la consola de Nintendo. Aún hay tiempo para que ajusten detalles antes del lanzamiento oficial, pero de entrada, no es la versión que recomendaríamos si lo tuyo es la competencia seria.
Fuente: VidaExtra