En un golpe contundente contra las estructuras delictivas que operan en el centro del país, elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) abatieron a Edgar Aarón N, mejor conocido como El General o El Lic, quien era considerado el fundador y máximo líder del autodenominado Cártel Nuevo Imperio. Los hechos ocurrieron durante un operativo de despliegue táctico en el Estado de México, donde las fuerzas federales pretendían dar cumplimiento a una orden de aprehensión por delitos de delincuencia organizada.
De acuerdo con la información oficial emitida por el titular de la SSPC, Omar García Harfuch, el enfrentamiento se desató cuando los uniformados federales fueron recibidos a balazos por el presunto criminal al momento de abordarlo. Al verse en peligro y bajo fuego directo, los elementos repelieron la agresión armada, lo que resultó en la muerte de El General. La zona del tiroteo rápidamente quedó bajo un fuerte resguardo policial, mientras peritos y agentes ministeriales recababan los primeros indicios balísticos en el área.
Un historial criminal de alto impacto y nexos internacionales
Las indagatorias ministeriales apuntan a que Edgar Aarón N no solo encabezaba una organización generadora de violencia, sino que era el principal operador de ilícitos como el despojo de inmuebles, extorsión, secuestro, homicidios selectivos, lavado de dinero, huachicol y el tráfico masivo de drogas con rutas hacia Estados Unidos y Canadá. Su peligrosidad trascendió las fronteras nacionales, al grado de que el pasado 19 de noviembre de 2025, el Departamento del Tesoro estadounidense emitió severas sanciones en su contra tras descubrirse que brindaba protección en territorio mexicano a operadores extranjeros como Ryan James Wedding, utilizando redes de corrupción con contactos policiales locales.
Sin embargo, uno de los crímenes que marcó la persecución implacable en su contra fue el asesinato del comisario Milton Morales Figueroa, ocurrido el 21 de julio de 2024 en el municipio mexiquense de Coacalco de Berriozábal. Las pesquisas ministeriales confirmaron que El General fungió como el autor intelectual de dicho homicidio que sacudió a las corporaciones de seguridad. Desde la capital del país, las autoridades reiteraron el compromiso ético e institucional de que la muerte del mando policial no quedaría impune: “Honrar su memoria significa continuar las investigaciones hasta llevar ante la justicia a todos los responsables”, sentenció el gabinete de seguridad federal.
Estrategia coordinada para desmantelar redes criminales
Tras la caída de este cabecilla, las instituciones que conforman el Gabinete de Seguridad —entre las que destacan la Agencia de Investigación Criminal de la Fiscalía General de la República, el Centro Nacional de Inteligencia y corporaciones estatales de la Ciudad de México y el Estado de México— han dejado claro que las labores de inteligencia continuarán sin descanso hasta erradicar por completo las células remanentes de este cártel.
Desde el equipo de redacción de Tantita Tinta, seguiremos de cerca el pulso de esta estrategia de seguridad nacional que busca pacificar las regiones más golpeadas por la delincuencia organizada, manteniendo informada a nuestra audiencia con rigor y veracidad periodística.
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Fuente original: El Universal Nacional